La Fiscalía cree que el autor tenía «una visión radical del islam»
06 oct 2019 . Actualizado a las 09:26 h.Lo que en principio parecía un acto de locura, es en realidad un acto terrorista islamista premeditado. Jean-François Ricard, fiscal antiterrorista de París, ofreció ayer el relato escalofriante del ataque perpetrado el jueves en la Prefectura de Policía de París por uno de sus funcionarios. Fueron siete minutos de ataques salvajes en los que mató a cuatro colegas y dejó a una quinta persona entre la vida y la muerte antes de ser abatido cuando se abalanzaba sobre otro policía.
El autor, Mickaël H., llegó, como cada día, por la mañana a su trabajo en los Servicios de Información. «Volvió a salir a las 12.18 horas», indicó el fiscal, para comprar dos cuchillos, uno con una gran hoja de 33 centímetros y otro para abrir ostras.
El agresor, según constató la investigación, tenía «la intención de morir en el transcurso de su acto», se había convertido al islam «hace una decena de años» y trabajaba en la Prefectura de Policía desde el 2003.
Ahora las investigaciones están dirigidas a determinar las razones por las que Mickaël pasó a la acción y si disfrutó de eventuales cómplices. El hecho de que trabajara como experto informático en el seno de los servicios de espionaje hace «particularmente difícil» la explotación de todo el material.
Signos de radicalización
Gracias al teléfono de su mujer, que sigue detenida, han podido descubrir el intercambio de 33 mensajes que terminan una hora antes del ataque. Según el fiscal son «de contenido exclusivamente religioso», y terminan con dos frases: «Allahu akbar» y «sigue a nuestro profeta bien amado y medita el Corán». Otros elementos inquietantes de la visión radical del islam detectados en Mickaël H. son su contacto con salafistas, la aprobación de algunos ataques perpetrados en nombre del Corán o su rechazo a tener contactos con mujeres.