El inspirador mensaje de una joven que murió de cáncer: «Disfrutad»

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Ashley pide a sus seres queridos que valoren las pequeñas cosas del día a día

08 oct 2019 . Actualizado a las 18:33 h.

«Cuando tienes cáncer de laringe simplemente no aceptas un no por respuesta». Así empieza el obituario de Ashley Ann Kuzma, una joven estadounidense de 32 años que murió tras dos años luchando con la enfermedad. Lo escribió ella misma para el Erie Tines-News, quería dejar un poderoso mensaje que insta a aprovechar los pequeños momentos que brinda la vida. 

Ashley era profesora de apoyo en el Instituto McDowell, en una localidad de Pensilvania. Siempre con su característico sentido del humor, la joven destacaba en su obituario las cosas positivas de su diagnóstico terminal: «Lo bueno es que ya no tengo que preocuparme por ahorrar para la jubilación, pagar los préstamos estudiantes o de tratar de no tener cáncer de piel», escribe. Pero más allá de esta enumeración sarcástica, Ashley remarca la importancia de haber aprendido a «dejar de lado las cosas insignificantes y disfrutar de las personas y lugares».

El mensaje que quiere transmitir es que nadie se ha de rendir por luchar por aquello que más le importe. Ella no lo hizo, pero en el cuarto asalto la enfermedad volvió con tanta fuerza que pudo con ella. Ashley se fue habiendo luchado con todas sus fuerzas. «Cuando mi cáncer volvió por cuarta vez me fui de viaje a México y vive el Chichen Itza. Estoy súper agradecida por la vida que he podido vivir», comenta haciendo también mención a todos los familiares y amigos que estuvieron a su lado en todo momento. «Mi deseo para vosotros es que dejen de importaros situaciones insignificantes que os puedan estresar. Relajaos y disfrutad de la compañía de aquellos que os rodean. ¿Qué es lo que valoráis de la vida? Al final eso es lo que de verdad importa».

Todo preparado para su partida

Ashley, consciente de que tarde o temprano se le acabarían las fuerzas, quiso dejar todo bien atado para hacer más llevadero un momento que sabría que sería muy doloroso para su familia. «Como creo que los velatorios son demasiado tristes para todos, solicité que mi familia organizara una fiesta de celebración de mi vida», dejó escrito en su obituario. Además, pidió que en vez de coronas de flores, los asistentes donaran el dinero al Instituto de Estudios Humanos de Pensilvania y al Centro de adopción de gatos de la localidad.