António Costa asume el reto de gobernar Portugal en solitario

El Partido Socialista luso decide no reeditar el pacto con el Bloco de Esquerda

Antonio Costa, líder del Partido Socialista
Antonio Costa, líder del Partido Socialista

Lisboa / Corresponsal

La Comisión Nacional del Partido Socialista luso ha dado luz verde a su secretario general, António Costa, para gobernar en solitario Portugal los próximos cuatro años, tras su victoria, sin mayoría absoluta, con el 36,65 % de las votos, en las elecciones legislativas del pasado 6 de octubre.

La noticia ha pillado por sorpresa a la opinión pública portuguesa, ya que António Costa se reunió el miércoles, en la sede del Bloco de Esquerda, con su líder, Catarina Martins, para preparar las bases de un posible acuerdo por escrito entre el Partido Socialista y el Bloco para toda la legislatura, a semejanza de la denominada geringonça de la anterior legislatura, que garantizase la estabilidad los próximos cuatro años. Tras la reunión, Martins afirmó que ese acuerdo por escrito tendría que incluir «una nueva ley laboral que defendiese los derechos de los trabajadores, mejorase sus condiciones laborales, salarios, y acabase con la precariedad en Portugal».

La líder del Bloco de Esquerda reaccionó, este viernes por la tarde, a la decisión de la Comisión Nacional de los socialistas portugueses lamentando que el PS «prefiera gobernar en minoría a establecer con nosotros un acuerdo por escrito, como ocurrió la legislatura anterior». «La geringonça dio pruebas de resistencia frente a las turbulencias políticas durante los últimos cuatro años y respetó los derechos de los trabajadores y sus salarios», añadió.

Legislación laboral

El motivo apuntado por el Bloco de Esquerda para que el PS aborte la posibilidad de una geringonça.2 es el rechazo expresado por las confederaciones patronales a António Costa a una posible modificación de la legislación laboral en Portugal, reforma que permitiese subir considerablemente los salarios, como quiere el Bloco, y dar más estabilidad y seguridad a los trabajadores. En este sentido, Catarina Martins aseguró este viernes: «El Partido Socialista nos comunicó que no iba a avanzar en un acuerdo por escrito con nosotros, justo después de la reunión mantenida con las confederaciones patronales». «A partir de ahora estamos disponibles para negociar, paso a paso, con el PS el apoyo del Bloco, por ejemplo, para aprobar leyes o presupuestos del Estado», argumentó Martins.

Al cerrar la puerta a una reedición de la ya célebre geringonça, a António Costa le espera una legislatura mucho más movida y bastante diferente a la anterior. Ya que, en el 2015, pese a haber perdido las generales que ganó el PSD de Passos Coelho sin mayoría, Costa se aseguró con los acuerdos firmados con el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista, estabilidad parlamentaria durante cuatro años y prestigio internacional. Los analistas lusos prevén ahora cuatro años de más incertidumbre, en los que António Costa, al no tener ningún acuerdo por escrito, tendrá que emplearse a fondo con sus dotes de gran negociador con el Bloco, el Partido Comunista, PAN y Livre para aprobar, en la Asamblea de la República, las leyes y los presupuestos.

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