Arabia Saudí veta a las mujeres la compra de acciones de la petrolera Aramco

La compañía reserva un 0,5 % de las acciones de su OPV, la mayor de la historia, a los inversores particulares


dredacción / la voz

Comienza la cuenta atrás para la esperada salida a bolsa, la mayor de la historia, de la petrolera saudí Aramco. La compañía acaba de anunciar que ofrecerá el 0,5% de sus acciones a particulares. Podrán cursar las solicitudes entre el 17 y el 28 de noviembre próximos. Para los inversores institucionales el plazo de suscripción se abriá el mismo día qie para los anteriores, pero se extenderá hasta el 4 de diciembre. El precio al que se colocarán los títulos todavía no se conoce, pero se calcula que el valor de la petrolera, la mayor del mundo, superará los 1,2 billones de dólares.

Eso sí, la compañía ha dejado por escrito en el folleto de la OPV que las mujeres saudíes no podrán comprar acciones, salvo que acrediten la condición de viudas y con hijos menores, o bien el divorcio de ciudadanos no saudíes.

También explica en el documento, de más de 600 páginas, que no pondrá a la venta más acciones durante al menos los seis meses siguientes a esta operación y que los inversores que acudan a la OPV no podrán venderlas durante el primer año a excepción de los Gobiernos extranjeros e inversores «estratégicos» vinculados a esos Ejecutivos. Alerta también de varios riesgos, entre los que destaca que «no hay ninguna garantía de que la empresa pague dividendos» y que esta puede cambiar la política de remuneración al inversor «sin previo aviso a los accionistas minoritarios». Aramco produce el 10 % del petróleo extraído en el mundo y es la columna vertebral de la economía saudí desde su nacionalización en 1970.

Aramco, mucho más que una salida a bolsa

Venancio Sacines

Mahoma, en sus últimos días, ya enfermo, le pidió a su suegro, Abu Bakr, que liderase el rezo. Eran viejos amigos. Uno de sus primeros seguidores. Aunque su nombre de pila era Abd Al-lah (siervo de Dios) ya todos lo conocían como «aquel con el que Dios está complacido», Abu Bakr. Su ascendencia social ya era en esos momentos muy elevada. Por eso, a pocos les sorprendió que a la muerte de Mahoma fuera elegido como el gran líder, el I Califa de Oriente. Nacía con él la lectura sunnita del islam. Aquellos jefes tribales que le votaron sabían que estaban discriminando al yerno y primo de Mahoma, Alí. Su lectura del islam la sentían como una amenaza. Él deseaba ser el heredero y algo más, ansiaba ser un líder político-religioso, tal y como había sido su primo. Dos versiones del islam, dos lecturas contrapuestas. En una, la religión acompaña al Estado (Arabia), tal y como ocurrió en Europa hasta hace unas décadas, y en la otra, la religión es el Estado (Irán). Dos lecturas que tienen a sus espaldas siglos de guerras, crímenes y conspiraciones. Odio secular.

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