Elsa, una niña trans de 8 años: «Tengo el derecho a ser llamada como yo me siento»

La menor contó durante un pleno escolar en la Asamblea de Extremadura su «camino a la felicidad» y el vídeo se ha vuelto viral


 A sus ocho años, Elsa se subió a la tribuna de la Asamblea de Extremadura y en apenas un minuto resumió su experiencia. Habló de su «camino a la felicidad», ese que comenzó hace ahora cuatro años. «No es la primera vez que se habla de mí en este sitio, en la Asamblea de Extremadura. Hace unos años vino mi madre y estuvo contando mi historia. Soy una chica transexual, vivo en Arroyo de San Serván y en los cuatro últimos años he vivido un camino muy importante», arrancaba la niña su discurso.

«Tengo el derecho a ser llamada como yo me siento», añadió Elsa, quejándose de lo raras que son las equivocaciones una vez transcurrido todo este tiempo. «Es como si alguien pudiera dudar de que yo soy una niña trans», explicaba. «Yo tengo la suerte de haber nacido en mi pueblo, allí todo el mundo sabe que soy una chica diferente, una chica trans, y me siento querida y respetada. Todo el mundo me conoce». 

Elsa fue una de las protagonistas del 4.º pleno escolar contra el bullying por LGTBIfobia de la cámara extremeña y su intervención finalizó con el mensaje más importante que quería transmitir. «Señoras y señores que se dedican a la política, sigan pese a las amenazas haciendo leyes que reconozcan que las personas somos diversas. Por encima de todo, las personas transexuales tenemos el derecho a ser quienes somos. No permitan que nadie nos arrebate la felicidad», concluyó.

«Soy una niña transexual y feliz de 10 años, y me llamo Alejandra»

Mila Méndez
alejandra

Cambió su nombre en noviembre a la vez que hizo su «tránsito», hoy es una pequeña-gran activista LGTBI

-¿Eres una niña valiente?

-Sí.

Sonríe con la mirada, para eterna admiración de su madre, Pili. Alejandra, como así figura en su DNI desde noviembre, es, como ella misma se presenta: «Una niña transexual y feliz de diez años». Vive en Arteixo y va para sexto curso. En octubre hizo su tránsito. Esto es, «mostrarme como soy de verdad, sin fingir». En clase, «les amigues», hace hincapié en el e genérico, «ya lo sabían», asiente. Desde Infantil. También «bisabuela Concha, que tiene 90 años», que se puso «súper contenta».

Empezó a vestirse como quería y dejó crecer la melena. «¡Lo que cambia la vida con unos centímetros de pelo!», exclama Pili. «Las miradas eran lo que más me dolía al principio», reconoce su hija. Eso o que la profesora no la llamara por su nombre. «Siempre tuvo un alter ego en casa, Alexia. La dejábamos ser», dice Pili.

Seguir leyendo

Comentarios

Elsa, una niña trans de 8 años: «Tengo el derecho a ser llamada como yo me siento»