Abuso de poder y obstrucción al Congreso, los cargos contra Trump

Carlos Pérez Cruz WASHINGTON / E. LA VOZ

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Los líderes democratas del Congreso, durante la presentación de los cargos contra Trump
Los líderes democratas del Congreso, durante la presentación de los cargos contra Trump JONATHAN ERNST | Reuters

Los demócratas presentan los dos artículos del juicio politico que afrontará el presidente estadounidense

11 dic 2019 . Actualizado a las 00:29 h.

Su deber es el de «proteger la Constitución y los intereses del pueblo estadounidense» de un presidente que «se ve a sí mismo por encima de la ley». Ese es el principal argumento con el que los demócratas justificaron este martes la presentación de dos artículos del impeachment contra Donald Trump. Es decir, de los dos cargos de los que previsiblemente deberá defenderse en un juicio político. Lo acusan de abuso de poder y de obstrucción al Congreso.

Si el Comité Judicial, como es esperable, los aprueba esta misma semana, se elevarán al pleno de la Cámara de Representantes para su votación definitiva. En caso de ser ratificados, Donald Trump sería el tercer presidente de la historia de Estados Unidos en afrontar un impeachment en el Senado. Un regalo de Navidad envenenado para la Casa Blanca.

En la presentación de cargos ante la prensa, el presidente del Comité Judicial, Jerry Nadler, argumentó que Trump «solicitó la interferencia de un [país] extranjero para las elecciones del 2020» al presionar supuestamente a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, para que anunciara públicamente la apertura de una investigación contra el exvicepresidente Joe Biden, posible rival de Trump el próximo mes de noviembre. El presidente del Comité de Inteligencia, Adam Schiff, explicó que el abuso de poder se dio «al condicionar dos actos oficiales a conseguir que Ucrania le ayudara a ser reelegido».

En concreto, y siempre según los demócratas, por haber retenido la entrega de ayuda militar a este país, por valor de cerca de 400 millones de dólares, y haber mercadeado con una visita de Zelenski a la Casa Blanca a cambio de «un favor», término utilizado por el propio Trump durante una conversación telefónica con su homólogo ucraniano. Ese favor, según Schiff, hizo que el presidente antepusiera su interés personal al de los EE.UU.

La falta de cooperación del mandatario, que ha bloqueado la comparecencia de testigos clave y negado el acceso a documentos, es posiblemente la principal razón por la que queda fuera de los artículos del impeachment el cargo de extorsión. La incomparecencia de testimonios citados por los investigadores del Congreso ha impedido escuchar voces que los demócratas creen que podrían corroborar que Trump exigió un quid pro quo a Ucrania.

Con una investigación exprés de apenas dos meses y medio, algunas voces críticas advierten de que los demócratas están yendo demasiado rápido. Adam Schiff justificó la celeridad por los tiempos lentos de la Justicia. En su opinión, esperar «hasta ocho meses» a que los tribunales sentencien sobre la obligatoriedad (o no) de cumplir con las citaciones del Congreso supondría aceptar el riesgo de que Trump «engañe otra vez en unas elecciones». En su opinión, los hechos «no han sido seriamente contestados», por lo que apela al «sentido del deber» de los congresistas.

Mientras tanto, Donald Trump recurría en Twitter a la clásica acusación de que todo el proceso se trata de una «caza de brujas», la Casa Blanca emitía un comunicado en el que calificaba el anuncio de cargos de «partidista y sin fundamento», un intento de «revocar los votos de 63 millones de estadounidenses» y, por lo tanto, «los resultados de las elecciones del 2016».

La imputación, antes de Navidad

El Comité Judicial, que apenas ha celebrado dos sesiones públicas, votará posiblemente el jueves los dos artículos del impeachment anunciados este martes por los demócratas. No debería haber sorpresas, dado que los republicanos tienen 17 representantes frente a los 24 del Partido Demócrata, por lo que serán aprobados con facilidad. Una vez confirmados, se elevarán a la Cámara de Representantes, donde se votarán uno a uno, posiblemente a finales de la próxima semana. La Cámara baja cuenta con una amplia mayoría demócrata y solo se necesita el voto de la mayoría simple, por lo que está prácticamente asegurada la imputación de Donald Trump.

A partir de enero, será el turno del Senado, y allí la historia será muy diferente. Los republicanos ocupan 53 de los 100 asientos. Para poder expulsar del poder a un presidente se necesitan 67 votos favorables. El vaticinio de la Casa Blanca es que Trump «quedará exonerado por completo».