La crisis de la sanidad pública, una pesadilla para Johnson en el cierre de campaña

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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El líder de los laboristas, con un ejemplar de la edición del «Daily Mirror» en el que se publicó la foto del niño enfermo
El líder de los laboristas, con un ejemplar de la edición del «Daily Mirror» en el que se publicó la foto del niño enfermo NEIL HALL | EFE

Su falta de sensibilidad ante la imagen de un niño enfermo durmiendo en el suelo de un hospital puede salirle cara en las urnas

11 dic 2019 . Actualizado a las 09:03 h.

A Boris Johnson su carácter impulsivo le ha llevado lejos, pero también en más de una ocasión le ha salido caro. Su última salida de tono podría costarle aquello que más desea: mantener las llaves del 10 de Downing Street. A un día de que los británicos concurran a las urnas, el candidato a la reelección ve como su negativa a reconocer la cruda realidad que deja la crisis de la sanidad pública (NHS) le puede restar votos que lo saquen de la zona de confort donde lo ubican las últimas encuestas.

En las últimas 48 horas el líder conservador ha debido soportar una ola de críticas tanto por su negativa a ver la foto del niño enfermo de 4 años Jack Williment-Barr durmiendo en el suelo de un hospital de Leeds, debido a falta de camas; como por quitarle el móvil al periodista que trataba de mostrarle la imagen para obtener de él un comentario. «No le importa nadie», soltó el laborista Jeremy Corbyn, para quien la imagen ilustra una década de recortes del NHS bajo los Gobiernos tories y para prometer que él revertirá la situación. La líder de los liberaldemócratas, Jo Swinson, dijo que el premier «está sordo» y es un «peligro para el futuro del país».

El patinazo no podría ser más inoportuno. No solo porque se produce en el cierre de la campaña, sino porque muestra a un Johnson insensible ante un drama humano y justo en una de las principales banderas del brexit: la mejora de la sanidad pública. En sus casi cinco meses en el Gobierno Johnson ha inyectado fondos adicionales a los hospitales y en la campaña ha prometido contratar a 50.000 enfermeras y construir 40 nuevos centros.

Sin embargo, sus rivales, en particular los laboristas, lo han acusado de estar allanando el terreno para facilitar una privatización del sistema, para así asegurar un tratado de libre comercio con Estados Unidos una vez que se materialice la salida de la Unión Europea

Disculpas y ataques

En un intento por minimizar los daños el premier se ha disculpado por lo ocurrido, lo mismo que miembros de su Gobierno como el secretario de Justicia en funciones, Robert Buckland, quien atribuyó el incidente a «lo larga que se hace la campaña». Pero como si las excusas no fueran suficientes, una plataforma cercana al Partido Conservador ha soltado una carga de profundidad contra los laboristas al difundir una grabación privada de su portavoz de sanidad, Jonathan Ashworth, en el que augura un batacazo para el partido en las elecciones del jueves y cuestiona a Corbyn.

Otra jugada tory que ha dado de que hablar ha sido el último vídeo de Johnson llamando a votar inspirado en una escena de la película Love Actually. El movimiento no puede ser más llamativo, porque una de las estrellas de esa cinta, el actor Hugh Grant, ha hecho campaña en contra del actual jefe de Gobierno.