«El traidor»: En las cloacas de la mafia

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Lia Pasqualino

Con su película Bellocchio confirma que del sórdido mundo de la mafia italiana no está todo filmado

17 dic 2019 . Actualizado a las 08:49 h.

Bellocchio confirma que del sórdido mundo de la mafia italiana no está todo filmado, más allá de que el cine -primero Coppola y después Scorsese- haya elevado a categoría una variante del thriller que, a excepción de la reciente El irlandés, estaba amenazada de agotamiento audiovisual. El veterano director -ya octogenario- nos da una ducha fría sobre la cruda realidad de ese mundo siniestro, tirando del soplón Tomasso Buscetta, miembro de la famiglia palermitana, que mediados los años 80 decidió abrirle las cloacas al -más tarde asesinado- juez Giovanni Falcone, ante la operación de exterminio que contra él y su familia, promovió el siniestro Totò Riina, muñidor de la mafia corleonesa. Con su delación, Buscetta despojaba a la poderosa organización criminal de su condición de cosa nostra, léase que sus procederes y códigos -algunos tildados «de honor»- pasaban a dominio público, con lo cual el propio Estado italiano quedaba con el culo al aire, salpicando al inquietante Giulio Andreotti.

Lo que hace Bellocchio, autor cuya dilatada filmografía en muy pocas ocasiones rehúye afrontar las vergüenzas de su país, es desprender a esta gentuza de cualquier tentación glamurosa o de blanqueo emocional, algo que funcionaba muy bien en una inteligente propuesta de género como fue el serial Los Soprano, pero que aquí se estrella con la perversa y espeluznante realidad. El guion arranca con una secuencia que acierta al resumir las dos intensas horas que restan de metraje. En una grande y luminosa mansión, al tiempo que se celebra la fiesta de la patrona de Palermo, Santa Rosalía, los anfitriones sellan su acuerdo con los de Corleone. Mientras seguimos a Buscetta con gesto preocupado e intuimos que algo no va bien. Lo sabremos conforme la trama avanza, hasta llegar al macrojuicio de los años 90, que encarceló a centenares de sottocapos, consiglieres, caporegimes y antonegras, vulgares gatilleros. Impecable en su recreación de ambientes, gran trabajo de Fabrizzio Ferracane como el ejecutor Pippo Caló y en especial de Pierfrancesco Favino, el delator. Cine imprescindible.

«EL TRAIDOR»

[«IL TRADITORE»]

Italia, 2019.

Director: Marco Bellocchio.

Intérpretes: Pierfrancesco Favino, Fabrizzio Ferracane, Maria Fernanda Candido, Luigi Lo Cascio, Nicola Cali, Fausto Russo Alesi.

Drama. 145 minutos.