La última vida de las cabinas de teléfono: seguirán activas, pero no llegarán al 2023

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ROI FERNÁNDEZ

El Gobierno adjudica a Telefónica el mantenimiento del servicio, aunque avisa de que podrá dejar de ser considerado un servicio público esencial antes de que acabe el 2020

01 ene 2020 . Actualizado a las 09:49 h.

Después de que el concurso para su gestión quedara un año más desierto, el Gobierno ha encargado a Telefónica que se haga cargo de la gestión de las cabinas telefónicas, consideradas un servicio universal, según la orden que publica este martes el Boletín Oficial del Estado. La encomienda es por tres años, hasta la Nochevieja del 2022, una prórroga más larga que las anteriores, aunque todo apunta que también podría ser la única.

Y es que la propia orden publicada este martes recuerda que antes del 21 de diciembre del año entrante deben trasponerse al ordenamiento jurídico español las normativas europeas que permitirán dejar de considerar las cabinas telefónicas como un servicio público universal, lo que permitiría extinguir el encargo a Telefónica, ya que en las cláusulas del contrato se recoge esta revisión como uno de los motivos de extinción.

La intención del Gobierno, según señalaba a Efe esta semana el director general de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, Roberto Sánchez, es eliminar las cabinas de este servicio, dado el poco uso que tiene, aunque el bloqueo político de los últimos meses ha retrasado la aprobación de las normativas necesarias.

El coste de mantener las cabinas es de unos 4,5 millones de euros anuales, según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que revisa las condiciones de la prestación del servicio y que se refieren al año 2016.

A día de hoy existen unas 15.450 cabinas en la vía pública en todo el territorio nacional, aunque llegaron a sumar las 65.000 a finales de los 90.