Torra acusa a Esquerra de deslealtad y anuncia un adelanto electoral sin fecha

Los comicios podrían celebrarse en mayo o junio, tras aprobar los Presupuestos

Torra opta por una voladura controlada de la legislatura y explorará el diálogo con Sánchez
Torra opta por una voladura controlada de la legislatura y explorará el diálogo con Sánchez

Barcelona / Colpisa

Quim Torra tiene los días contados como presidente de la Generalitat. Por un lado, porque el Tribunal Supremo puede inhabilitarlo en cualquier momento y porque el propio jefe del Ejecutivo catalán dio ayer la puntilla a su mandato, que ha estado marcado por un continuo enfrentamiento entre los dos socios de la Generalitat, JxCat y ERC.

El presidente de la Generalitat anunció en un discurso institucional desde la galería gótica de la Presidencia del Gobierno catalán que, una vez se aprueben los Presupuestos de la Generalitat en la Cámara, hará pública la fecha de la convocatoria de unas elecciones anticipadas. Las previsiones sitúan los comicios como muy pronto entre mayo y junio. El propio dirigente soberanista reconoció en su alocución, en la que compareció solo, que la «legislatura no tiene más recorrido», «ha llegado a su fin» y es «imprescindible volver a dar la palabra a la ciudadanía».

La bronca entre los dos socios secesionistas viene de lejos, casi desde el 1 de octubre del 2017, pero la gota que colmó el vaso fue el episodio del lunes pasado en la Cámara catalana. El presidente del Parlamento, Roger Torrent, acató la orden de retirar el escaño a Torra dictada por la Junta Electoral Central, lo que para Torra fue una declaración de guerra.

Vía intermedia

Los independentistas guardaron las formas el martes durante la comparecencia de los presos en el Parlamento catalán pero por la noche el presidente pasó al ataque. Al final atendió las propuestas de algunos de los consejeros de JxCat, de los alcaldes de su partido y del propio Carles Puigdemont, que no era partidario de ir a elecciones de forma inmediata, y optó por una vía intermedia, que en la práctica supone una voladura controlada de la legislatura. Tenía sobre la mesa un plan bastante más radical, que consistía en destituir a su vicepresidente, el republicano Pere Aragonès, y nombrar en su lugar a un dirigente de JxCat.

Los posconvergentes se aseguraban de esa forma que en caso de inhabilitación del presidente, quien asumía el cargo de forma interina era un miembro de JxCat. Pero el relevo de Aragonès hubiera supuesto la salida de Esquerra del Ejecutivo y la ruptura definitiva y traumática entre posconvergentes y ERC.

Torra trata ahora de arrebatar a Aragonès la medalla de tener Presupuestos por primera vez desde el 2017, tras esquivar aparecer como el responsable de la fractura secesionista, de la que culpabilizó a los republicanos por permitir que el presidente de la Generalitat se quedara sin acta de diputado y quedara a la «intemperie». «La represión se combate sin doblegarse», tiró con veneno contra Esquerra, a la que tachó de socia «desleal». Fue duro aunque dejó puertas abiertas para rehacer la unidad. Pues si bien se especula con que un tripartito de izquierdas con ERC, PSC y los comunes sería posible si dan las sumas tras las elecciones, también sería factible la reedición de otro gobierno de coalición independentista.

ERC no quiso hacer valoraciones y se limitó a eludir los reproches, pues hace tiempo que dio por liquidada la legislatura, y comparte la necesidad de que se aprueben las cuentas y luego elecciones. «La semana que viene me reuniré con Sánchez», remató Torra confirmando así que asistirá al encuentro el día 6 de febrero con Pedro Sánchez.

Para PP y Cs, el mandatario ya no preside la Generalitat y no puede llamar a las urnas

El líder del PP, Pablo Casado, ha anunciado que su formación presentará una querella contra Quim Torra por «usurpación de funciones» y ha advertido de que «cualquier decisión que tome no tendrá valor jurídico» tras haber sido inhabilitado y haber sido despojado de su condición de diputado.

Por eso, ha criticado duramente que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, mantenga una reunión con él la próxima semana cuando «ya no es presidente de la Generalitat». También Cs cree que Torra ya no es presidente, por lo que, dicen, no puede convocar elecciones y asegura que lo hace para «atrincherarse todavía más en su anterior Presidencia».

ERC, PSC y comunes podrían gobernar con mayoría absoluta, según el último CIS catalán 

Ni Junts per Catalunya ni ERC quieren ir a elecciones de inmediato, pero menos los de Puigdemont, que tienen 34 escaños y perderían entre 3 y 5, según el último estudio de opinión realizado por el CIS catalán. Por contra, ERC ganaría entre seis y siete situándose en 38-39 asientos, lo que implicaría que además de dar el sorpasso a los posconvergentes sería el vencedor de las elecciones arrebatándole ese título a Ciudadanos, según el último estudio de opinión realizado por el CIS catalán.

El PSC pasaría de 17 a entre 24 y 25 escaños y los comunes obtendrían entre 11 y 13 frente a los ocho actuales. Con este reparto, ERC, PSC y comunes sumarían mayoría absoluta (un mínimo de 73 parlamentarios) y podrían formar un Gobierno tripartito.

Por su parte, los de Lorena Roldán que ahora tienen 36 escaños y son los ganadores de las elecciones del 2017 sufrirían una merma de la mitad para quedarse con 14-16. Parte de esos votos desencantados con Ciudadanos irían a parar al PP, que podría recuperar un asiento en la Ciudadela y obtener un total de 5, y otra parte, a Vox, que entraría en la Cámara con uno o dos diputados.

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