Macron lamenta la «debilidad de Occidente» y urge a desarrollar la «soberanía» europea

Denuncia en la cumbre de Múnich la «retirada» de EE.UU. y propone abrir un diálogo entre todos los socios de la UE, «también en el campo nuclear»


Múnich / Colpisa

El presidente francés, Emmanuel Macron, considera que Europa debe aspirar a defenderse por sí misma en un plazo de diez años y el sábado ofreció de nuevo la cobertura del propio arsenal atómico para garantizar la seguridad continental, toda vez que Reino Unido ha abandonado la Unión Europea y Estados Unidos se ha convertido en un socio imprevisible para Occidente. «Ofrezco un diálogo estratégico con todos los socios, también en el campo nuclear», dijo Macron durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, en la que es el invitado especial de su 56 edición.

El presidente galo subrayó que en los próximos años será decisivo desarrollar con mayor rapidez la «soberanía a nivel europeo» ante el aumento del escepticismo entre la población. «Europa amenaza con convertirse en un continente que no cree en su futuro», afirmó. En ese sentido reclamó de Alemania respuestas más rápidas a las iniciativas que ha presentado hasta ahora. Aunque aseguró no sentirse «frustrado», Macron reconoció estar «impaciente» y avisó de que si el tándem que forman Berlín y París no ofrece una visión que responda a las perspectivas para el continente a 20 o 30 años vista, cometerían un «error histórico». Macron expresó también su intención de dejar de resistirse a la apertura de las negociaciones de ingreso en la UE de Albania y Macedonia del Norte y afirmó que no solo Francia se había opuesto hasta ahora a esa ampliación. Tras diagnosticar hace unos meses la «muerte cerebral de la OTAN», el presidente habló en Múnich de la creciente «debilidad de Occidente» y recordó que hace 15 años se pensaba aún que «nuestros valores» son universales y acabarían gobernando el mundo.

La política estadounidense ha cambiado y el Gobierno de Washington revisa sus relaciones con Europa, dijo el presidente galo, para quien su colega Donald Trump persigue «una cierta retirada y una reflexión sobre sus relaciones» con el viejo continente. Una posición que negó poco antes el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo. El jefe de la diplomacia estadounidense rechazó que su país se esté retirando de la alianza transatlántica. «Occidente gana y nosotros ganamos juntos», afirmó Pompeo ante el foro muniqués. Reaccionó también así al discurso del presidente alemán, Frank Walter Steinmeier, que el viernes acusó a EEUU de «rechazar la idea de una comunidad internacional».

«Lo ve todo negro» «Siempre ha habido gente que lo ve todo negro», afirmó Pompeo, que reconoció la existencia entre los socios de la OTAN de diferencias tácticas, pero la coincidencia en el análisis de los problemas. El secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, buscó la conciliación entre unos y otros. «Creo en una Europa y una Norteamérica unidas», dijo el político noruego, quien admitió las discrepancias, pero sostuvo que «no hemos perdido nuestro camino». En la misma línea, la ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, señaló en un encuentro con periodistas que, ante «la pregunta acerca de si Occidente está perdiendo influencia, casi invita a la respuesta que ha dado la delegación americana que ha dicho no, que al contrario, que Occidente va ganando».

Unidad frente a China

Pompeo demandó también la unidad de la alianza para hacer frente a la «actuación agresiva» de Rusia, China e Irán y aseguró que las empresas tecnológicas chinas no son sino «caballos troyanos» de los servicios secretos de Pekín. Algo que no dejó pasar el titular chino de Exteriores, Wang Yi, para el que «todas las acusaciones son mentira».

El ministro aseguró que su país solo busca la «cooperación estratégica» con Europa en cuestiones medioambientales y el «desarrollo de la economía digital», pero no aspira a hegemonía alguna, aunque «cada vez somos más poderosos», advirtió.

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