El Gobierno enfría sus expectativas de recaudación con la tasa Google

Cristina Porteiro
cristina porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

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Juan Carlos Hidalgo

El Consejo de Ministros aprueba el impuesto sobre los servicios digitales y las transacciones financieras

19 feb 2020 . Actualizado a las 08:24 h.

Iban a ser 1.200 millones de euros, pero al final serán 968 los que se embolsarán las arcas públicas este año gracias al impuesto sobre los servicios digitales, más conocido como «tasa Google». Eso si las cosas no se tuercen porque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tuvo que revisar ayer a la baja las previsiones de recaudación a consecuencia del enfriamiento de la economía. Lo hizo después de que el Consejo de Ministros diera luz verde al nuevo impuesto que gravará con un 3 % el negocio de gigantes digitales como Facebook, Amazon o Uber. «Hasta la fecha han sido opacas a la fiscalidad tradicional», se quejó la ministra antes de explicar que la tasa solo se aplicará a la prestación de servicios de publicidad en línea, a la venta de datos de usuarios a otras empresas y a los servicios de intermediación. «En un mundo cada vez más digitalizado no podemos pretender tener un Estado del bienestar moderno si el sistema tributario es caduco. Sin justicia fiscal no puede haber justicia social», defendió la titular de Hacienda, quien tendrá más difícil cuadrar las cuentas públicas, constreñidas por el aumento del techo de gasto.

Para evitar que pymes o start-ups se vean afectadas, el impuesto solo se aplicará a las compañías que facturen más de 750 millones en todo el mundo y 3 millones de euros en España. «En ningún caso se discrimina en función de la nacionalidad o el tipo de empresa», aseguró Montero para defenderse de los ataques furibundos del presidente estadounidense, Donald Trump, quien acusa a algunos países europeos de querer castigar a través de este impuesto a sus empresas.

La tasa, además de dificultar la «competencia desleal» que cometen las transnacionales digitales en detrimento de las empresas tradicionales, que pagan el doble en impuesto de sociedades, también pretende ser una fuente de ingresos adicionales para sufragar el aumento del gasto público previsto. No obstante, su alcance, como ya pronosticó la Comisión Europea, será limitado.