El Supremo declara «usura» los intereses de las tarjetas «revolving» al 27 %

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ALBERTO LÓPEZ

Las entidades bancarias se preparan para hacer frente a devoluciones millonarias

05 mar 2020 . Actualizado a las 08:50 h.

Cobrar un 27 % TAE de intereses por un préstamo de 3.000 euros a «cómodos plazos» hace que la deuda tienda a infinito y eso no es rentabilidad, es «usura». Eso es lo que ha declarado hoy el Tribunal Supremo tras analizar al detalle el funcionamiento y comercialización de las bautizadas como tarjetas revolving, esas piezas de plástico que han sumergido en una espiral de deudas infinitas a miles de españoles apremiados por la urgencia y la necesidad.

El fallo sale a la luz después de que la entidad Wizink Bank presentase un recurso de casación, hoy desestimado, contra la decisión de la Audiencia Provincial de Santander de decretar la nulidad de un crédito concedido a un tipo de interés del 26,82 % TAE y sacudirse así la multitud de condenas que carga a sus espaldas por abusar de los clientes y comercializar de forma fraudulenta este tipo de tarjetas. Ahora, amparándose en la ley española de usura, los contratos de crédito suscritos a «intereses notablemente superiores al normal del dinero», podrán ser anulados. 

«La Sala tiene en cuenta que el tipo medio del que se parte para realizar la comparación, algo superior al 20% anual, es ya muy elevado», indicó el Supremo en un comunicado, fijando el umbral de lo que se podría considerar usura por encima de ese porcentaje (que no es otra cosa que tipo medio de las revolving). El tribunal cree que habría que valorar en cada caso el nivel de solvencia del cliente y reconoce que «cuanto más elevado sea el índice a tomar como referencia en calidad de interés normal del dinero (para este tipo de productos crediticios), menos margen hay para incrementar el precio de la operación de crédito sin incurrir en usura». En otras palabras: el 20 % ya está cercano al límite. A pesar del varapalo, el Supremo deja la puerta abierta a que los bancos puedan incluso triplicar los intereses de los créditos al consumo.