Todos los líderes del 1-0, en semilibertad cuatro meses después de la sentencia judicial
ACTUALIDAD
Turull, el último de los nueve condenados en salir de prisión, trabaja ya de abogado
10 mar 2020 . Actualizado a las 18:02 h.Jordi Turull ha sido el último de los nueve condenados por el desafío secesionista en salir de prisión y gozar de un régimen de semilibertad. El exconsejero de la Presidencia de la Generalitat en el Gobierno de Puigdemont abandonó ayer sonriente la cárcel catalana de Lledoners para trabajar de abogado en un despacho. El exconsejero, condenado a 12 años de prisión por sedición y malversación, abandonó el recinto penitenciario acompañado por su pareja y una hija. Turull trabaja ya en la misma ciudad, Tarrasa, que su compañero Josep Rull, quien el lunes se incorporaba al gabinete jurídico de una mutua. Turull lo hizo en el despacho de abogados Badia, en el área de derecho público.
Los dos exconsejeros catalanes cierran así la lista de los nueve condenados por el 1-O que disfrutan del régimen de semilibertad que les permite la aplicación del artículo 100.2 del régimen penitenciario, una norma que combina aspectos característicos dela normativa ordinaria y el tercer grado, o régimen de semilibertad. Este artículo es un privilegio del que disfrutan únicamente un 5 % de los 8.400 presos que hay en las cárceles catalanas, es decir unos 400, entre ellos los nueve reos del desafío independentista. Un 25 % del total de presos, según Justicia, está en tercer grado penitenciario y en torno al 15 % están de forma preventiva. Todos los presos del 1-O, condenados a penas que van desde los doce hasta los nueve años por sedición y malversación ya disfrutan de este cómoda situación penal, tan solo cuatro meses después de que se dictase la sentencia del desafío secesionista.
La Fiscalía ha sido muy crítica con los permisos en régimen de semilibertad concedidos a los reos del procés, al entender que la Generalitat está concediendo terceros grados «encubiertos». Pero todos los argumentos del ministerio público han sido desestimados por la jueza de Vigilancia Penitenciaria. El Gobierno catalán, en cambio, negó que esté dando un trato diferencial a los presos y aseguró que todas las decisiones en torno a los permisos se ajustan a la ley.
Jordi Turull, el último en abandonar Lledoners, está autorizado como su compañero Rull a trabajar doce horas fuera del penal durante cinco días a la semana. Otros, como Oriol Junquera, profesor en la Universidad de Vic, o Raül Romeva, que trabaja en una asociación privada, lo hacen seis horas durante tres días a la semana.
Partidos por PP, Cs y Vox han sido muy críticos con los beneficios penitenciarios que disfrutan los condenados por el 1-O.