Sánchez busca un cierre de filas similar al alcanzado en los pactos de la Moncloa

Casado eleva el tono y acusa al Gobierno de aplicar un «estado de excepción de facto»

El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, durante una rueda de prensa en la Moncloa
El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, durante una rueda de prensa en la Moncloa

MAdrid / La Voz

Frente a las críticas de la oposición y de sus propios aliados de investidura por la unilateralidad y la falta de diálogo en la adopción de medidas para hacer frente a la crisis provocada por el COVID-19, el Gobierno busca un cierre de filas con las fuerzas políticas y los sectores sociales.

Consciente de que necesitará el apoyo de una mayoría del Congreso para convalidar los decretos ya aprobados y para prorrogar el estado de alarma, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llamará este fin de semana a los portavoces de todos los grupos parlamentarios para rebajar la tensión. Y, por primera vez en once días, hablará con el líder del PP, Pablo Casado, que ha elevado el tono de sus críticas. Sánchez busca también recomponer la relación con el PNV, deteriorada tras el rechazo de los nacionalistas vascos al parón total de las industrias no esenciales. Los vascos reiteraron ayer sus críticas a Pedro Sánchez y exigieron consensuar las futuras medidas sobre el coronavirus

«Abierto» a las propuestas

En esa línea de buscar el cierre de filas, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, indicó que el Ejecutivo «vería bien» que se llegara a una concertación similar a los Pactos de la Moncloa para estimular la economía y está «abierto» a las propuestas que se le planteen. «Conseguir una mayor concertación de acuerdo viene muy bien. Es una de las líneas que hay que trabajar», señaló al ser preguntado por la posibilidad de un acuerdo similar al alcanzado en la Transición.

El planteamiento del Gobierno fue mal recibido, sin embargo, por sus socios de ERC, que advirtieron de que la salida de esta crisis es «absolutamente incompatible con la gran coalición que algunos desean» y reclamaron que «no se vuelva a caer en el error de dejar que lo paguen los de siempre, mientras se rescata a bancos y poderosos y no a los ciudadanos y las familias».

A la espera de la votación en el Congreso, el Gobierno no cuenta tampoco con el apoyo del PP, que no solo critica que esas decisiones se hayan adoptado sin diálogo, sino también el fondo de las mismas, en las que ve un «sesgo muy importante» de Podemos. «Lo que empieza a decir Pablo Iglesias es que la propiedad privada está supeditada al interés general», señaló Casado, que se preguntó si el PP tendría la obligación de apoyar también al Ejecutivo si decide «cerrar un medio de comunicación privado o nacionalizar una empresa privada». Frente a ello, reclamó «seguridad jurídica» porque si no la economía «se va a ir al hoyo y luego a lo mejor lo que quiere Podemos es nacionalizarla». 

«Mentiras e incompetencia»

Casado acusó a Sánchez de abordar esta crisis con «un cóctel explosivo» de «arrogancia, mentiras e incompetencia» y consideró que el Gobierno no puede seguir profundizando unilateralmente en las medidas de confinamiento y recorte de libertades sin que la oposición y los medios puedan preguntar. «Estamos ya en un estado de excepción de facto», señaló, porque el estado de alarma «no limita la libertad de circulación de personas».

El PP cuestiona que las decisiones del Ejecutivo carguen todo el esfuerzo económico sobre las empresas. Casado reclamó una inyección de liquidez para que las pequeñas y medianas empresas afronten la carga fiscal tras habérseles prohibido trabajar y que se las proteja no solo durante el estado de alarma sino «hasta que se recuperen las ventas». El PP propone también una paga extra para los trabajadores del servicio sanitario y que los empleados de sectores esenciales cobren el bruto de su sueldo mientras dure este período.

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