Marruecos presiona a España con más pateras y un asalto a la valla de Melilla


Rabat relaja el control de fronteras en medio de la polémica sobre las aguas territoriales

Un sector de la valla de Melilla.
Un sector de la valla de Melilla.

Redacción / La Voz

Una semana después de publicar en sus medios oficiales el plan para la delimitación de las aguas territoriales que se solapa con los derechos marítimos de las islas Canarias, Marruecos ha recuperado una de sus viejas tácticas para presionar al Gobierno de Pedro Sánchez y minimizar sus protestas: relajar el control de fronteras y permitir la salida masiva de pateras y el asalto a las vallas de las ciudades de Ceuta y Melilla.

La reacción de Marruecos llega en plena crisis por la pandemia del coronavirus y a pesar de que España apenas ha hecho ruido con sus quejas. Así, solo constan unas tibias declaraciones de la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, en la que se limitaba a señalar que el Gobierno «iba a estudiar» el decreto marroquí. Las palabras de la titular de Exteriores contrastan contra el tono mucho más duro del presidente de Canarias, también del PSOE, y de partidos como el PP o Vox, que exigieron la defensa de los intereses españoles a todos los niveles.

«Siempre pasa lo mismo. Cuando quieren presionar, rebajan los controles y permiten la salida masiva de migrantes. Solo hay que ver los datos de los últimos días de marzo y compararlos con las semanas anteriores», confirmaba un experto en seguridad fronteriza pocas horas después del asalto masivo a la valla de Melilla por parte de 300 personas, la mayoría de origen subsahariano.

De hecho, y a la vista de lo que está pasando, paree que los inmigrantes subsaharianos temen más la situación que dejan atrás que el estado de alarma que les espera en la Península y en Europa en general. Ni los saltos de la valla de Melilla cesan, ni tampoco lo hace la llegada de pateras: intentan entrar, como siempre, por tierra y por mar

Esa relajación de Marruecos se ve en dos hechos puntuales en las últimas horas. Por una parte, la valla melillense ha sufrido esta madrugada uno de los intentos de entrada más numerosos de los últimos meses, en el que han participado unos 260 inmigrantes de origen subsahariano, de los cuales alrededor de 50 han conseguido su propósito y dos han sido detenidos, informa Efe. Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla explicaron que este salto se produjo sobre las cinco de esta madrugada, cerca del centro de menores de la Purísima, una de las tres donde efectivos del Ejército fueron destinados la semana pasada para que colaboraran con la Guardia Civil en la vigilancia del perímetro por el estado de alarma. Según la Delegación del Gobierno, ha sido «una entrada masiva y violenta» en la que los inmigrantes han superado el dispositivo físico y humano marroquí y han intentado acceder al vallado español.

Por otra, Salvamento Marítimo ha rescatado una patera con 35 personas, de origen subsahariano, cuando se encontraban a 105 millas al sur de la isla de Gran Canaria, según informó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad del 112 de Canarias y recoge Europa Press.  La embarcación de Salvamento llegó al muelle de Arguineguín, en el municipio de Mogán, con los inmigrantes en la madrugada de este lunes, siendo atendidos los 35 migrantes, de los que 17 eran hombres, 14 mujeres (dos embarazadas) y cuatro posibles menores.

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