Sánchez gira al diálogo para asegurarse el máximo respaldo a su gestión en la crisis

La prórroga del estado de alarma tendrá menos apoyos, pese a virar el PNV y Torra


Madrid / La Voz

Pedro Sánchez ha emprendido un giro en su estrategia de gestión de la crisis del coronavirus. Tras las críticas de la oposición por la falta de diálogo y la unilateralidad de las medias adoptadas, que se extienden también a sus aliados en la investidura, trata de reforzar el consenso para garantizarse el máximo apoyo en el Parlamento. Al contrario que en la primera prórroga, de la que los partidos y los presidentes autonómicos se enteraron por los medios, Sánchez comunicó telefónicamente a los líderes políticos su decisión de solicitar la ampliación de las medidas excepcionales durante dos semanas antes de hacerla pública. Y ayer, en la videoconferencia con los presidentes autonómicos, se mostró dispuesto a escuchar y poner en marcha algunas de sus propuestas.

De la unilateralidad al pacto

De asumir las responsabilidades en solitario, obviando en un principio incluso a sus socios de Gobierno de Unidas Podemos, Sánchez ha pasado a proponer una reedición de los Pactos de la Moncloa en la que no solo las fuerzas políticas, sino también los empresarios y sindicatos, cierren filas en torno a las medidas necesarias para hacer frente al coronavirus y para que la recuperación del enorme impacto económico que está causando pueda llegar lo antes posible y salvar el mayor número de empleos.

Ese cambio de postura trata de impedir que en la votación sobre la prórroga del estado de alarma de este jueves -y en las que deben convalidar los reales decretos aprobados bajo su amparo- se produzca un voto de castigo que debilite al Gobierno. Sánchez consiguió el respaldo de 321 diputados a la primera prórroga, pero desde entonces las posiciones han cambiado.

Reconciliación con el PNV

La Mesa del Congreso decidirá este martes si la segunda prórroga se vota conjuntamente con los decretos posteriores o por separado. Pero una mayoría tan amplia ya no será posible porque Vox, que cuenta con 52 escaños, no solo no apoyará ahora al Gobierno, sino que exigirá la dimisión de Pedro Sánchez.

El líder del PSOE tampoco tiene garantizado a día de hoy el apoyo al la prórroga del estado de alarma, y menos a los decretos que la acompañaron, por parte de algunos de sus socios. El PNV, que votó a favor en la anterior ocasión, decidirá su postura en la reunión de la cúpula del partido que se celebra hoy. Sin embargo, la posición mantenida ayer por el lendakari, Íñigo Urkullu, en la conferencia de presidentes, en la que dio su apoyo a la prórroga, da entender que los nacionalistas vascos han superado ya el malestar que les produjo el hecho de que Sánchez decretara la hibernación de la industria pesada sin consultarles.

Por tanto, el PNV podría acabar dando su voto a favor, aunque se abstenga en lo que afecta a la convalidación de los decretos, que en todo caso perderán su vigencia el próximo día 12. También el presidente de la Generalitat, Joaquim Torra, apoyó la prórroga del estado de alarma, lo que podría provocar que Junts per Cat cambiara su abstención por un voto a favor este jueves. Pese a ello, Torra, al contrario que Urkullu, rechaza el levantamiento de la paralización de la industria y exige medidas más contundentes de confinamiento. ERC mantiene sus reticencias a apoyar la ampliación del estado de alarma y los decretos por entender que deberían ser más restrictivos y podría repetir la abstención. El BNG, que votó a favor en la anterior ocasión, está en la línea de mantener el apoyo.

Vox, que apoyó la primera prórroga, la rechaza ahora y exige la dimisión de Pedro Sánchez

 

Apoyo crítico de PP y Cs

Sánchez tiene ya asegurado el respaldo del PP y de Ciudadanos a la prórroga del estado de alarma porque así se lo comunicaron sus líderes, Pablo Casado e Inés Arrimadas, en conversación telefónica. Pero el PP se muestra muy crítico con todas las medidas económicas que ha tomado el Gobierno, por lo que no apoyará la convalidación de los reales decretos. A su juicio, Sánchez está haciendo recaer todo el coste de la crisis en los empresarios y autónomos. Y exige por ello medidas fiscales para aliviarles las cargas, de manera que se facilite su recuperación cuando se supere la pandemia.

Máximo de 278 votos a favor

Lo que parece asegurado es EH Bildu y la CUP, que se abstuvieron en marzo, no cambiaran a un voto a favor e incluso podrían optar ahora por un no. Si el Gobierno logra sumar el apoyo del PNV y Junts per Cat, llegaría, en función de lo que haga ERC, a un máximo de 278 o 291 votos a favor de la prórroga del estado de alarma en la votación del jueves.

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