Kayleigh Mcenany: una joven con una confianza ciega en Trump

Es la cuarta secretaria de prensa de la Casa Blanca en poco más de tres años

McEnany (a la izquierda) escucha a Lara Trump, en un acto de la caravana  Women for Trump el pasado enero en Iowa
McEnany (a la izquierda) escucha a Lara Trump, en un acto de la caravana Women for Trump el pasado enero en Iowa

Washington / eFE

La nueva portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, es una defensora incombustible de Donald Trump cuya confianza ciega en el presidente le ha llevado en ocasiones a faltar a la verdad o a hacer promesas imprudentes, como cuando pronosticó que el coronavirus no llegaría nunca a EE.UU. McEnany, que hasta ahora era la portavoz de la campaña de reelección de Trump, es una de las animadoras más entusiastas del mandatario, al que jalea a menudo en sus canales favoritos de televisión.

Nacida en 1988 en Tampa (Florida), estudió política internacional en Georgetown y Derecho en la Universidad de Miami y en Harvard, y entró en el Partido Republicano como becaria de George W. Bush. También trabajó en la CNN y Fox News. «Yo era la chica rubia luchando por Trump con casi todos en mi contra», dijo en el 2018 sobre su etapa en CNN. Su defensa de los postulados más polémicos de Trump se remonta al 2012, cuando dio alas en Twitter a la teoría de la conspiración de que Barack Obama no había nacido en Estados Unidos.

Pero la declaración que copó los titulares al anunciarse su llegada a la Casa Blanca se remonta a hace poco más de un mes, cuando auguró que el veto de Trump a la entrada de viajeros desde China impediría que el coronavirus hiciera estragos en EE.UU. «Este presidente siempre protegerá a los estadounidenses. No veremos enfermedades como el coronavirus llegando aquí», dijo el 25 de febrero. Hace menos de un mes, el 11 de marzo, McEnany argumentó que Trump no planeaba dejar de celebrar mítines electorales, como sí había hecho Joe Biden, a pesar de que los expertos en salud pública ya aconsejaban evitar cualquier reunión multitudinaria. «El presidente es la mejor autoridad en este tema», respondió a un presentador de Fox Business que acababa de recordarle que la postura de Trump contradecía la del principal epidemiólogo del país.

La comentarista de 31 años será la cuarta portavoz de Trump en sus poco más de tres años en el poder, con una comunicación supeditada a los caprichos del propio presidente, que a menudo tuitea sin consultar a su equipo.

Hace más de un año, Trump pidió a su segunda portavoz, Sarah Huckabee Sanders, que redujera al mínimo sus conferencias de prensa, y su sucesora, Stephanie Grisham, marcó un récord al no ofrecer ninguna durante sus menos de diez meses en el cargo.

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