Una guía del Ministerio de Sanidad da consejos sobre cómo estar ahí para quienes perdieron amigos o familiares por el coronavirus y deben seguir con el distanciamiento social
11 abr 2020 . Actualizado a las 09:51 h.Más de 15.800 personas han muerto en España debido a la nueva pandemia de coronavirus. En medio de un estado de alarma que ya lleva casi 30 días y las medidas de distanciamiento requeridas para la población general y también en entierros, el ya difícil proceso de duelo está lejos de ser el común y se ha vuelto aún más solitario. Es por eso que el Ministerio de Sanidad ha redactado unas pautas para acompañar a quienes hayan perdido a familiares o amigos. Lo fundamental es respetar el ritmo de duelo, estar disponible y dar atención.
Desde el pasado lunes 30 de marzo, las autoridades prohibieron los velatorios en cualquier tipo de instalación y decretaron que la celebración de cultos religiosos y ceremonias civiles fúnebres deben posponerse hasta la finalización del estado de alarma. Así, una de las acciones que se recomienda el Ministerio es el favorecer que la persona pueda «despedirse simbólicamente de la persona fallecida» hasta que la situación permita realizar el ritual adecuado. En ese sentido puede ayudar el incentivar a hacer una despedida en la intimidad, y recordar que respetar las medidas de distanciamiento es también de un acto de generosidad para con la comunidad, dice el documento del Ministerio.
Sin poder dar abrazos y sin poder verse físicamente, es bueno además poner en práctica la escucha, «facilitando que pueda expresar sus sentimientos y emociones», y preguntando qué es lo que la persona quiere y necesita en ese momento. Una de las acciones que puede suplir ese distanciamiento social es el organizarse para realizar llamadas o videollamadas entre amigos, familiares o vecinos y mostrar que, en la distancia, igualmente se está cerca.
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En ese sentido, hacer reuniones virtuales para recordar y hablar sobre la persona fallecida, o para preparar el funeral que hubieran querido tener si la situación fuese diferente, también puede ser de ayuda. Pero también lo es el respetar cuando la persona quiera estar sola y necesite su espacio.
Por otra parte, se recuerda que en esta situación tan diferente, es importante evitar las frases hechas como «sé cómo te sientes», «tienes que ser fuerte» o «es lo mejor que podría pasar», entre otras, ya que «en lugar de ayudar, pueden generar rabia y alejamiento en la persona que ha sufrido la pérdida».