Destituidos 15 funcionarios argentinos por el sobreprecio de la compra

GUILLERMO REDONDO

ACTUALIDAD

Juan Ignacio Roncoroni

La adquisición de arroz, aceite y otros productos superó el valor de mercado en un 37 por ciento

12 abr 2020 . Actualizado a las 09:58 h.

El Ministerio de Desarrollo Social, dirigido por Daniel Arroyo, era el encargado de la compra de productos para los comedores sociales y colegios, entre otros lugares. El Estado argentino pagó precios que oscilan entre el 20 por ciento y el 37 superiores al valor de los precios de mercado en productos como el aceite, el arroz, azúcar o aceite. Tras el escándalo de dimensiones públicas, el ministerio actuó destituyendo a 15 altos funcionarios que supuestamente fueron culpables de la irregularidad.

Hace un mes el Gobierno de Alberto Fernández decretó unos precios máximos para los productos de mercado con el objetivo de controlarlos y evitar incrementos. Dado que en febrero los alimentos aumentaron un 2,7 por ciento respecto a enero, como consecuencia y causa del proceso inflacionario que vive Argentina. En medio de estas medidas para el control de los precios, los productos recientemente adquiridos por el Estado superan con creces los precios máximos permitidos por ellos mismos desde un 20 hasta un 37 por ciento. En la problemática entra además un condicionante. En los supermercados argentinos existen productos calificados como «precios cuidados» de valor más asequible. Esto puede hacer que la diferencia de la sobrecompra sea todavía mayor. En cualquier caso, la cifra total de lo dispuesto para la compra del Gobierno ascendió a 574 millones de pesos (casi 9 millones de dólares al cambio oficial).

La irregularidad ha sido el desencadenante de 15 destituicions de personas que ejercían cargos como secretarios de Estado para tareas diversas, pero ningún ministro. El propietario de la cartera, Daniel Arroyo, fue avalado por el presidente de la Nación, Alberto Fernández, tras conocerse el caso. El propio ministro justificó la compra por una razón de urgencia y por la supuesta posición infranqueable de los productores. El foco se bifurca ahora en las responsabilidades políticas y en las empresas proveedoras, lo que podría provocar nuevos movimientos durante los próximos días.