Un vecino de A Coruña se descuelga por la fachada de un edificio para felicitar a un niño de 6 años

Francisco Brea
Fran Brea REDACCIÓN / LA VOZ

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Tras descender los cinco pisos del inmueble, Claudio, que se dedica profesionalmente a realizar trabajos verticales, cantó el cumpleaños feliz entre los aplausos de los residentes del barrio

11 abr 2020 . Actualizado a las 23:27 h.

Equipado con una capa y con sus artilugios habituales de trabajo, Claudio Ienco se propuso darle una sorpresa a un pequeño de 6 años que estaba de cumpleaños en la calle Nebrija de A Coruña. Para ello, decidió bajar la fachada del edificio y cantarle el cumpleaños feliz ante el asombro y los aplausos de sus vecinos.

Claudio tiene experiencia en descender por las paredes, ya que realiza trabajos verticales desde hace casi una década: «Ahora soy autónomo. Llevo toda la vida ligado al sector de la pintura y a las reformas integrales y decidí apostar por esta actividad al ver una salida laboral. Actualmente hay más empresas que se dedican a esto, pero cuando yo empecé en Coruña había solo un par», explica.

Además, está muy bien preparado ya que durante su etapa en el ejército cuando era más joven pertenecía a la brigada de cazadores de alta montaña y realizaban prácticas de supervivencia, escalada y, entre otras cosas, esquí. «Está claro que no puedes tener vértigo», bromea.

Un acto espontáneo

El descenso por la fachada de su edificio para sorprender al pequeño cumpleañero no estaba preparado: «Vino la policía a poner las sirenas para felicitarlo y pusimos globos en los balcones, pero me pareció algo escaso y pensé en hacer algo que pudiera recordar. Fue un acto totalmente espontáneo, no estaba previsto y me llevó muy poco tiempo hacerlo».

Ienco comenta que al tener todo el material necesario le fue fácil organizar la sorpresa. También tuvo la oportunidad de darle uso a un disfraz que no había ni estrenado: «La capa era de un disfraz de Drácula que iba a usar el año pasado y al final no lo puse. La utilicé para no ir vestido normal y las capas recuerdan a los superhéroes, algo que gusta a los niños».

Al coruñés le gustaría poder animar a los más pequeños que lo están pasando mal. Por ello querría, cuando concluya la crisis sanitaria, arrancarles una sonrisa a aquellos que están ingresados en los hospitales. «Pienso en los niños con cáncer que están hospitalizados y podría ser una buena sorpresa descender por la fachada vestido de Spiderman», comenta.