El independentismo insistirá con el «procés» el día después de la pandemia

La mesa de diálogo está «aparcada», pero avisa a Sánchez de que habrá que retomarla.

Quim Torra, durante una reunión el viernes por videoconferencia con representantes del sector turístico
Quim Torra, durante una reunión el viernes por videoconferencia con representantes del sector turístico

Barcelona / colpisa

Mientras el coronavirus se ensaña con la población, el debate sobre el procés se mantiene en segunda fila, pero en cuanto se deje atrás la pandemia, volverá a emerger en la política catalana. La cuestión es si lo hará con toda la intensidad de los meses anteriores a la crisis sanitaria o si quedará eclipsado por los debates sobre la recuperación social y económica del país. 

El primero que abrió fuego al respecto fue el primer secretario del PSC, Miquel Iceta. «Después de esta crisis, el procés no debe ser el tema prioritario», afirmó en el diario Ara. Desde el independentismo reaccionaron de inmediato para recordarle que las fuerzas secesionistas pretenden mantener vivo el camino hacia la independencia. «El Estado en el que queremos pensar es la independencia de Cataluña», afirmó Laura Borràs. Por parte de ERC, quien dio la réplica a Iceta fue la secretaria general adjunta Marta Vilalta. «Que nadie tenga tentaciones de querer aparcar el camino hacia la independencia, porque si alguna vez se ha hecho evidente la necesidad de ser un Estado, es en momentos como los actuales», señaló.

La posición del Govern la han expresado dos de sus máximos representantes estos días. Quim Torra, preguntado por los Pactos de la Moncloa que Pedro Sánchez quiere reeditar, afirmó que no puede apoyar esta iniciativa porque él trabaja por la independencia. Si participamos, dijo, será para «defender la autodeterminación», avisó. La consejera de la Presidencia, Meritxell Budó, señaló que la mesa de diálogo entre la Moncloa y el Palau de la Generalitat está «aparcada», pero advirtió a Sánchez de que «continuará» porque a su juicio la cuestión catalana no se ha resuelto y una vez pasada la crisis habrá que volver a abordar este tema.

JxCat y ERC están dispuestos a participar en la mesa convocada por Sánchez, aunque no aceptan que sirva para reforzar el Estado de las autonomías. «Cuando esto acabe, tendremos la capacidad de reanudar todos los proyectos políticos que teníamos encima de la mesa y entre ellos también la mesa de diálogo que se abrió para la solución al problema de Cataluña», aseguró la ministra portavoz el viernes pasado. 

Los independentistas asumen en cualquier caso que el procés puede ceder protagonismo ante la crisis social y económica que provocará la pandemia. ERC, de hecho, ha puesto en marcha un grupo de trabajo para pensar en la «reconstrucción» del país tras la COVID-19 y ha elaborado un documento en el que asegura que trabaja por conseguir una «Cataluña más libre, más próspera y con un Estado del bienestar más fuerte al día siguiente» de salir de la pandemia y advierte de que la crisis «no la pueden pagar los de siempre». Habla también de «libertad republicana», pero no hay ninguna mención a la autodeterminación. «Si hablo ahora de autodeterminación, en la tele igual me tiran el mando a distancia», expresó días atrás Gabriel Rufián.

El recato apenas les duró unos días a los dirigentes soberanistas pues tanto Quim Torra como Oriol Junqueras han realizado manifestaciones estos últimos días para defender la independencia y la autodeterminación. Cataluña necesita «urgentemente» la independencia, afirmó el líder de ERC. El presidente de la Generalitat, ante la prensa extranjera, dejó claro que una Cataluña independiente habría gestionado mejor la pandemia. Fuentes independentistas niegan de hecho que el procés vaya a quedar relegado tras la superación de la crisis sanitaria. Y según sus previsiones, el debate social y el económico irán de la mano de la reivindicación soberanista en cuanto pase el terremoto del coronavirus. Seguiremos defendiendo la independencia porque creemos que es la única manera de hacer una sociedad mejor, afirman desde las filas de ERC.

Críticos con Sánchez

Desde el inicio de la pandemia, el Govern catalán mantiene una posición muy crítica con el Gobierno central. Le acusa de haber actuado tarde y mal y de haber cortado las alas a las autonomías para hacer frente a la pandemia. De forma soterrada, se ha pasado del ‘España nos roba', al ‘España no ha protegido la vida de los catalanes'. El independentismo culpa al Gobierno central de lo ocurrido y mantiene que la gestión que ha realizado de la crisis reafirma su apuesta por la secesión. No todo el independentismo considera, no obstante, que hay que cargar todas las culpas a Madrid.

La CUP cree que la gestión del Govern «no se diferencia mucho» de la del Gobierno del Estado. A la Generalitat le piden ya que rinda cuentas de los recortes presupuestarios del pasado, pilotados por Convergència y el PDeCAT, que hacen estragos ahora. Y está por ver cómo sale parado el Govern, porque su gestión en la crisis de las residencias de ancianos, que no dependen de Madrid, está siendo muy polémica. 

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