Los niños dejan en evidencia al Gobierno

La mala gestión convirtió la primera señal optimista que podía dar el Ejecutivo en otra muestra de descoordinación


Madrid / La Voz

El alivio en el confinamiento que padecen los niños y la decisión de permitir que salgan a pasear diariamente de forma controlada junto a uno de sus progenitores parecía en principio una medida sencilla. Suponía además el primer mensaje de optimismo que el Gobierno podía enviar a la población desde que se decretara el estado de alarma. Era prácticamente lo único en lo que todos los partidos estaban de acuerdo. Sin embargo, la mala gestión de esta decisión por parte del Ejecutivo, que tuvo que rectificarse a sí mismo en pocas horas, la ha convertido en una nueva muestra de improvisación en la gestión de la crisis del COVID-19 y en una demostración de la pugna que mantienen en el Gobierno el PSOE y Unidas Podemos.

Iglesias, contra sí mismo

El vicepresidente se arroga la rectificación. El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, asistió físicamente a la reunión del Consejo de Ministros que tomó la decisión de que los menores de 14 años solo pudieran salir de su casa para acompañar a un adulto con el que convivan a hacer la compra en el supermercado, ir a la farmacia o comprar el periódico. No a pasear. Todas las decisiones que adopta el consejo son colegiadas, lo que implica que Iglesias dio su aprobación. Sin embargo, tras el clamor político y social denunciando lo absurdo de que se prohibiera pasear a los menores y sin embargo se les permitiera acudir a posibles focos de contagio, Iglesias se arrogó el cambio de criterio. «Nos congratulamos de que se adopten las recomendaciones que ha venido planteando nuestra Dirección General de Derechos de la Infancia y de la Adolescencia», dijo en su perfil personal de Twitter, refiriéndose a la rectificación de una medida que él mismo había adoptado como miembro del Gobierno, y añadiendo además, pocas horas después de aprobar lo contrario, que es «de sentido común» que los niños puedan salir a pasear.

Simón contradice a Sánchez

No pecó de «prudencia». Cuando la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, anunció por la mañana que los niños no podrían salir a pasear pero sí acompañar a uno de sus progenitores a un supermercado, afirmó que la decisión se adoptaba siguiendo el criterio del comité científico. La rectificación posterior indicaría por tanto que la medida de dejar pasear a los menores se tomaba en contra de las recomendaciones de los asesores del Gobierno. Sin embargo, el propio el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, dejó claro ayer que lo que ocurrió fue exactamente lo contrario. Aseguró que el hecho de que un niño pasee junto a uno de sus padres «no supone un riesgo siempre y cuando no se junten con otras familias donde pueda haber casos susceptibles de intercambio del virus». Y, aunque Sánchez dijo que el Gobierno pecó «de prudencia» al limitar en principio las salidas de los niños a acompañar a un adulto a hacer la compra, Simón declaró, por el contrario, que en el supermercado «hay una proximidad mayor que si una familia se va sola a pasear por una calle»; que «no tendría sentido que los supermercados volvieran a masificarse», e incluso que si pueden salir a pasear, es mejor no llevar a los niños al supermercado.

Illa desmiente a Iglesias

Afirma que la orden fue suya. Aunque Iglesias afirmó que la rectificación obedeció a la recomendación de la Dirección General de Derechos de la Infancia y de la Adolescencia, que depende de su vicepresidencia, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró minutos después que la decisión de dejar pasear a los niños era una orden que él había dado personalmente basándose en las facultades que le confería el propio decreto del Gobierno. Algo que, por otra parte, suponía ejercer esa facultad antes de que el propio decreto que la autorizaba llegara a entrar en vigor.

Sanidad ignora a Consumo

Illa se adelanta a Garzón. La fijación del precio máximo de las mascarillas ha sido otra muestra de la pugna entre los ministros del PSOE y los de Unidas Podemos. Alberto Garzón, titular de Consumo, llevaba días anunciando que se limitarían los precios de mascarillas, guantes, geles y desinfectantes para impedir que nadie pudiera «enriquecerse» a costa del miedo de los ciudadanos. Era una de las pocas cuestiones en las que Garzón estaba teniendo un papel visible en esta crisis. Sin embargo, fue el ministro Salvador Illa quien anunció la medida, que ha quedado en manos de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos, que depende de Sanidad.

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