La contraseña de hambre en Latinoamérica, colgar un trapo rojo

Héctor Estepa BOGOTÁ / E. LA VOZ

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Imagen de una casa en el sur de Bogotá, con una prenda de ropa roja para señalar que necesitan alimentos
Imagen de una casa en el sur de Bogotá, con una prenda de ropa roja para señalar que necesitan alimentos Mauricio Dueñas Castañeda | EFE

El confinamiento por el covid-19 puede condenar a la desnutrición a 29 millones de personas en América Latina

28 abr 2020 . Actualizado a las 10:58 h.

Varios jóvenes esperan en una estropeada calle, mascarilla en rostro, mientras hacen señas a las pocas motocicletas que se acercan al lugar. En El Listón, una de las zonas más empobrecidas del centro de Bogotá, algunos talleres continúan funcionando, a pesar de la cuarentena decretada hace un mes en Colombia. Los peones trabajan con la ventana bajada. Si no lo hiciesen, probablemente quedarían prácticamente en la indigencia.

Las vetustas calles de El Listón, de aceras reventadas comandadas por humildes viviendas de apenas tres o cuatro pisos, y ladrillo visto, se han llenado ahora de trapos rojos. Camisetas viejas, ropa interior, mantas, bayetas. Cualquier cosa sirve. Cuelgan de ventanas y custodian los portones metálicos de los edificios. Significan dos cosas: «Aquí tenemos hambre» y «necesitamos ayuda».

«Estamos pidiendo auxilio. No tenemos cómo alimentarnos, y no podemos salir a trabajar», explica a La Voz de Galicia Eduardo Mamundia, un indígena emberá que llegó a la capital colombiana hace cinco años, junto a su familia, escapando de las balas del conflicto armado.