Pablo Vidal, médico en el Chuo: «Al estar en la uci covid es como si en el hospital hubiese dos universos paralelos»

Pablo Varela Varela
Pablo Varela OURENSE / LA VOZ

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Este médico, de 38 años, lleva nueve en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense. Ahora le ha tocado medirse a un adversario nuevo en la uci

27 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Pablo Vidal, medico de 38 años, lleva nueve en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense. Y ahora, le ha tocado medirse a un adversario nuevo en la uci covid, donde se atiende a los pacientes más graves. «Parece que en España y, en concreto, Galicia, se está alcanzando el pico. Pero en la uci es algo distinto, porque los afectados suelen empeorar a partir de la primera semana», indica.

Hay mecanismos de funcionamiento en la unidad que no han cambiado. Pablo inicia su turno a las 8.00 horas, el personal de guardia le pone al día y él acude a echar un vistazo a los pacientes para ver su evolución. «Y al final esto lleva tiempo, porque a cada uno le tienes que dedicar un espacio para escucharle con atención. Estos días suelo salir a las 16.30, aproximadamente», calcula.

Su función va más allá del seguimiento y tratamiento de los enfermos. La mayoría de los que llegan tienden a hacerlo asustados. «Ahora están sedados y algunos también conectados al respirador. Se trata de que hay que animarlos y no solo a ellos, sino también a sus familias, que agradecen que mantengas el contacto telefónico. De hecho, intentan darnos un apoyo a nosotros aunque a veces son ellos los que están mal», cuenta.

Pablo vive a caballo entre dos realidades diferentes. En su casa le esperan dos hijos, de seis y ocho años. «Ellos realmente están un poco a su bola, haciendo los deberes», dice riendo. Y en el hospital, el panorama es parecido. Mientras se mantiene la actividad asistencial, la uci covid parece ir a otra velocidad. «Es como si estuviésemos en dos universos iguales y, a la vez, paralelos. En otros servicios también tienen más carga de la habitual, pero aquí estamos aislados», explica. Y desconectar no parece una opción posible, porque la cabeza sigue funcionando incluso después del turno: «Siempre hay información continua y sigues revisando casos».