Especialista en uso móviles, el psicólogo Marc Masip dice que el confinamiento no genera adicciones, sino que descubre problemas ocultos
03 may 2020 . Actualizado a las 09:46 h.Con Desconecta Marc Masip explicó las adicciones a las nuevas tecnologías y cómo se podían tratar. El confinamiento de la crisis del covid-19 ha disparado el uso de móvil, poniendo sobre la mesa comportamiento obsesivos. «Yo creo que lo que ocurre es que estamos viendo que nuestras parejas e hijos tienen un problema», explica este profesional que tiene centros en Madrid y Barcelona especializados en la materia. «En el caso de ellos es claro: no van al colegio, no hacen actividades extraescolares y no salen a la calle con amigos. Con lo cual vemos que se pasan todo el día con el móvil. ¿Cuándo hacían vida normal no crees que pasaba lo mismo? Claro, pero no lo veías. El problema no es ahora, es de dónde venimos. La educación que has dado, los controles que has puesto y todo. Estas son las consecuencias», señala.
-¿El confinamiento no puede crear una adicción directamente?
-Esa es una excusa barata y mala. El confinamiento va a durar entre dos o tres meses. Una adicción necesita entre seis meses y tres años para recuperarse, contando que tiene que haber una aceptación para la recuperación. Ahora no es que hayamos aumentado el uso del móvil, sino que estamos detectando el uso real que le damos. Y, al perder actividades obligatorias, vamos más ahí. El problema es de fondo. ¿Por qué usamos tanto el móvil? El problema que antes ya lo usabas todo lo que podías y ahora lo usas aún más.
-¿El encierro sirve de engaño psicológico para justificar por aburrimiento el uso del móvil?
-Sí, pero igual que ocurre con el tabaco, las drogas, el porno o el casino on-line. Una excusa. Vayamos un poco más allá. ¿Qué me da el móvil para que un momento así sea mi principal recurso?
-Pues, por ejemplo, ver cómo le va la vida a los amigos ya que no puedes estar con ellos.
-Pues yo le diría a esa persona que la vida de sus amigos irá como irá, pero solo te van a mostrar lo mejor. No vas a ver como discuten con su mujer o que no soportan a sus hijos. No, se van a mostrar con mascarilla, sonrientes, sanos y a salvo. Y el que esté enfermo te va a mostrar su recuperación. Al final, en las redes sociales siempre mostramos nuestra mejor versión, sea de un fracaso o de un éxito.
-¿El teletrabajo y la teleenseñanza es un buen canal para que se cuele indirectamente lo que se busca en el móvil?
-Esto no le va bien a nadie. Ojos cansados, espalda cansada,... Todo lo de prevención de riesgos laborales al garete. Luego, tener al chaval ocho horas viendo una pantalla es horroroso. Ya no hablemos de niños de cero a tres años. El otro día leía que había canguros on-line, una salvajada. ¿En qué se ha traducido esto? Es que estamos fatal, pero también es una excusa perfecta para que el chaval tenga el Microsoft Word abierto y, a la vez, el Fornite. Imposible de controlar eso.
-Últimamente mucha gente se da de baja de las redes sociales desencantada. ¿Por qué?
-Porque sirven para muy poquito y te das cuenta de que el beneficio que te puede causar es muy menor en comparación a los perjuicios. Hay gente que se harta. Es una moda lógica. Cuando una persona de 30, 35, 50 años se pregunta para qué las usa y, sobre todo, qué le han aportado de positivo y de negativo ocurre. ¿Qué te ha aportado el Facebook? Ver cómo le va la vida a un amigo que iba a la universidad hace 20 años contigo. ¿Y lo llamas? ¿Quedas con él? ¿Sabes cómo está? No, solo estás cotilleando su gran vida, porque solo va a colgar lo mejor. Una aportación cero
-También crea la falsa sensación de estar en contacto con gente que, a lo mejor, no se saluda por la calle si se cruza con ella.
-Exacto. Luego está la cobardía que se respira en la Red, de lo fácil que es decir las cosas en una pantalla y lo difícil que es descolgar el teléfono. O quedar, sentir, tocar y verse. Eso se va a ver muy perjudicado durante mucho tiempo, pero al mismo tiempo se va a ver beneficiado porque lo echamos muchísimo de menos. Así que vamos a darle la importancia que tiene.
-¿Menos Facebook y más tocarse para lo que vena?
-Yo digo que hay que mandar menos emoticonos con corazones volando y darse más besos.