El nuevo dueño de las fábricas asegura los abonos cuando compruebe las facturas
09 may 2020 . Actualizado a las 18:43 h.El lunes pasado, la Asociación de Empresarios del Transporte de Mercancías, Asetra, de Asturias, arrojaba más leña al fuego declarado en Alu Ibérica tras la reventa de las fábricas de Alcoa en A Coruña y Avilés. Denunciaba que la empresa no le había pagado aún los servicios prestados a principios de año. Aseguraba que la planta, gestionada desde abril por el grupo industrial Riesgo, y hasta entonces por el fondo de inversión suizo Parter, debía a sus asociados «cientos de miles de euros».
En Galicia no es exactamente así. Antonio Señaris, presidente de la Federación Empresarial de Transportes de Mercancías por Carretera de Galicia (Fetram) y de la Asociación Coruñesa de Empresarios del Transporte (Ascentra), explica que los asociados que trabajan para la fábrica de A Coruña no han cobrado, pero todavía no ha expirado el plazo pactado para ello, de sesenta días. Con lo cual todavía no pueden hablar de retrasos en los pagos a proveedores. Lo que sí está ocurriendo, añade, es que no está llegando el papel comercial o pagaré, es decir, el documento de reconocimiento de deuda. Y los transportistas se los están reclamando a Alu Ibérica.
Fuentes de otra empresa que trabaja para la fábrica de aluminio secundario de A Coruña confirman, en cambio, que esta semana les han pagado al fin la factura de enero, que tendrían que haber cobrado en marzo. O sea, con dos meses de retraso, algo que «nunca había pasado».
Al hilo de las quejas de los transportistas asturianos, Guillermo Ruiz Blay, director del área legal y encargado de relaciones institucionales del grupo industrial Riesgo, replicaba que: «No puede tomarse la queja de unos pocos proveedores como un problema general de la empresa. Cada situación tiene su explicación y Alu Ibérica ha cumplido con sus proveedores y lo seguirá haciendo». Al mismo tiempo, el grupo envió el jueves un comunicado a sus proveedores gallegos en el que les aclara lo siguiente: «Les pedimos disculpas si ha habido algún retraso en el pago de algún servicio, y les transmitimos que dicho retraso se debe únicamente y exclusivamente al cambio en la gestión de la compañía y no a una suspensión generalizada en los pagos, que se reanudarán a la mayor brevedad posible, una vez sean finalizadas las operaciones de verificación y comprobación».
Alu Ibérica acaba el comunicado a sus proveedores así: «Es importante para el grupo que continúen mostrando confianza en las plantas. Ahora más que nunca, necesitamos el apoyo de todos para que el proyecto que emprendemos, con mucha ilusión, salga adelante. Por eso les pedimos su apoyo y colaboración y reiteramos nuestras disculpas de antemano por los retrasos sufridos».
Por lo que explica Alu Ibérica, si hay retrasos en los pagos es debido al cambio de manos de la compañía. Riesgo la gestiona desde abril, según la información oficial proporcionada por el grupo, pero al parecer la operación de venta se cerró un mes antes, en marzo.
Las empresas piden tiempo
Antonio Señaris abunda en que buena parte de las grandes compañías para las que trabaja el sector del transporte están enviando correos a sus proveedores solicitando poder ampliar el período de pago hasta los cien días ante las dificultades económicas provocadas por el coronavirus.
El presidente de Fetram no quiere dar nombres, pero habla de compañías con más de 300 trabajadores que están pasando apuros y están solicitando liquidar las facturas en lugar de los entre 45 y 60 días, a los 90 o 100. Lo que pone en aprietos a los transportistas, porque también tienen que afrontar sus propios pagos.
Señaris subraya que el sector (Fetram tiene 750 asociados) ha reducido actividad en un 60 %.
Catorce meses por delante con garantía de empleo teórica
El 31 de julio del 2019, Alcoa firmó la venta de las fábricas de A Coruña y Avilés al fondo suizo Parter, que adquirió el compromiso de mantenerlas activas y preservar el 100 % del empleo como mínimo durante dos años. Para disgusto de trabajadores, Administraciones y de la propia multinacional del aluminio, Parter alcanzó en marzo un acuerdo con el grupo industrial Riesgo, que ha pasado a gestionar las plantas. Alcoa acusa a Parter de incumplir el acuerdo. Aunque Riesgo dice asumir como propios los compromisos adquiridos aquel 31 de julio. Si es así, tienen asegurado el trabajo 328 empleados en A Coruña y 286 en Avilés hasta el verano del 2021.
Las plantas fabricaban aluminio primario, pero en febrero del 2019 dejaron de hacerlo para ahorrar los importantes costes eléctricos que generaban las cubas de electrolisis. Así que desde entonces funcionan solo las torres de fundición, en las que se convierte chatarra en aluminio secundario. Según datos de Alu Ibérica, 168 de todos los operarios de A Coruña, y 155 de Avilés, están adscritos aún a las operaciones de electrolisis. Si estas no se vuelven a poner en marcha antes del verano del 2021, sus puestos de trabajo peligran.