Detenido en Francia el «banquero» del genocidio de Ruanda, 26 años después

David Morales Urbaneja LA HAYA / EFE

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Unas mujeres observan un anuncio con la recompensa de cinco millones de dólares que ofrecia EE.UU. por Kabuga
Unas mujeres observan un anuncio con la recompensa de cinco millones de dólares que ofrecia EE.UU. por Kabuga George Mulala | Reuters

El magnate Félicien Kabuga era uno de los fugitivos más buscados por la Justicia internacional

17 may 2020 . Actualizado a las 19:16 h.

El magnate Félicien Kabuga, uno de los fugitivos más buscados por la Justicia internacional, fue detenido este sábado en París y será juzgado por su papel en la financiación del genocidio de Ruanda de 1994.Las autoridades francesas arrestaron a Kabuga, de 84 años, en una operación «sofisticada y coordinada con búsquedas simultáneas en varios lugares», dijo el Mecanismo para los Tribunales Penales Internacionales (MTPI) en un comunicado. Fue detenido concretamente en Asnières del Sena, donde residía con una identidad falsa.

El hombre de negocios es considerado el banquero del genocidio de Ruanda, pues se le acusa de instaurar el denominado Fondo de Defensa Nacional, que proporcionó machetes, azadas, vehículos y uniformes a la milicia interahamwe, responsable de gran parte de los asesinatos.

Unos 800.000 tutsis y hutus moderados fueron masacrados en Ruanda entre abril y junio de 1994, según cifras de la ONU, por milicias extremistas hutu, población civil de esta etnia y el Ejército.

RTLM, la voz del genocidio

El pliego de acusación asegura que Kabuga, junto a otras personas, instigó los crímenes durante encuentros celebrados en varias regiones del país entre marzo y mayo de 1994. Fundó y presidió una emisora de radio, la Radio Televisión Libre de las Mil Colinas (RTLM), considerada «la voz del genocidio». La RTLM fue utilizada para diseminar un discurso de odio contra los tutsis, proporcionar sus ubicaciones y pedir su eliminación.

«La detención de Félicien Kabuga es un recordatorio de que los responsables de genocidio pueden rendir cuentas, incluso 26 años después de sus crímenes», dijo el fiscal general del MTPI, Serge Brammertz. El jurista agradeció la «contribución esencial» de Europol e Interpol, así como de las fiscalías de Ruanda, Bélgica, el Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Austria, Luxemburgo, Suiza y Estados Unidos.

«Nuestros primeros pensamientos deben estar con las víctimas y los supervivientes del genocidio de Ruanda. Ejercer en su nombre es un inmenso honor profesional para toda mi oficina», añadió Brammertz.

Kabuga abandonó su país a mediados de 1994 debido a los avances del Frente Patriótico Ruandés, compuesto esencialmente por militantes tutsis, y huyó primero a Suiza y luego a Zaire (la actual República Democrática del Congo) y Kenia.

El Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado por el Consejo de Seguridad de la ONU, lo acusó en 1997 de siete cargos de genocidio, complicidad de genocidio, incitación directa y pública de genocidio e intento de genocidio. Todos los crímenes se habrían cometido entre el 6 de abril y el 17 de julio de 1994.