Investigan el supuesto chivatazo a un hijo de Bolsonaro de una operación de corrupción contra él

Se sospecha que desde la Policía Federal se alertó a Flávio Bolsonaro de la operación Guarida del Jaguar en su oficina de diputado de Río de Janeiro

Flávio Bolsonaro, tras su padre, en la sede del Gobierno en Brasilia
Flávio Bolsonaro, tras su padre, en la sede del Gobierno en Brasilia

Redacción

Los problemas se acumulan en la familia de Jair Bolsonaro. A los frentes abiertos ante su nefasta gestión de la crisis sanitaria en Brasil, que ya es el cuarto país más afectado por el covid-19, el Ministerio Público de Brasil ha puesto el ojo el primogénito del presidente.

La Fiscalía ha anunciado la reapertura de la investigación sobre el chivatazo a Flávio Bolsonaro que le habría avisado del inicio de una operación policial por la supuesta corrupción en su gabinete cuando era diputado federal por Río de Janeiro, informa Europa Press. Las declaraciones del exjuez anticorrupción y exministro de Justicia y Seguridad Sergio Moro, que dimitió acusando a Bolsonaro de «injerencia política» en la Policía Federal, han propiciado la reapertura del caso sobre las filtraciones.

«El Ministerio Público Federal (MPF), por medio del Núcleo de Control Externo de la Actividad Policial, ha instaurado un procedimiento de investigación penal sobre las supuestas filtraciones de la Policía Federal en la operación Guarida del Jaguar», ha anunciado el MPF en un comunicado.

La Guarida del Jaguar investiga desde el 2018 las presuntas aportaciones que miembros de la oficina de Falvio Bolsonaro se habrían visto obligados a realizar al hijo del presidente. El encargado de las gestiones sería el asesor político Fabricio Queiroz, que recibió 483 depósitos bancarios por más de 2 millones de reales (unos 320.000 euros).

El MPF sospecha que desde la Policía Federal se alertó al entorno de Flávio Bolsonaro de la puesta en marcha de la operación, en base al testimonio de Paulo Marinho, empresario que apoyó a Bolsonaro durante la campaña presidencial y que es el suplente del ahora senador carioca.

El Ministerio Público comenzó a investigar el supuesto chivatazo, pero archivó las pesquisas después de que las indagaciones internas de la Policía Federal concluyeran sin encontrar al culpable. 

Reacción de la familia

Flavio Bolsonaro ha vuelto a rechazar las acusaciones en su contra y ha atribuido las revelaciones de Marinho, realizadas el pasado fin de semana en el diario brasileño Folha de Sao Paulo, a su deseo de sustituirle en el escaño.

«Es fácil entender ese tipo de ataque al recordar que él está interesado en perjudicarme, puesto que sería mi sustituto en el Senado. Él sabe que jamás tendría las condiciones para ganar en las urnas», ha dicho el hijo del presidente en un comunicado que recoge el portal de noticias G1.

El legislador brasileño ha reprochado a Marinho que «dé la espalda a quien le tendió la mano» con «historias que no pasan de la imaginación de alguien desesperado y sin votos». «La desesperación de Paulo Marinho da un poco de pena», ha concluido.

La Guarida del Jaguar es una de las múltiples investigaciones derivadas de Lava Jato, una gran trama de cobro de sobornos a cambio de favores políticos que dirigió Moro y que salpicó a miembros de distintos partidos, incluido el expresidente Lula da Silva, ya condenado.

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