El cariñoso apoyo a Ana Obregón de Beatriz Rico en su peor momento

En pleno duelo, la actriz y presentadora ha rendido un especial «homenaje» a su hijo Álex Lequio y está acompañada por su familia y Alessandro Lequio y María Palacios


Una semana después de la muerte de Álex Lequio, Ana Obregón sigue recibiendo mensajes de cariño, apoyo y pésame por la pérdida de su único hijo. La última en hacerlo ha sido la actriz Beatriz Rico, que le ha dedicado unas cariñosas palabras que pretenden acercar a Ana Obregón un poco más a quiénes no conocen personalmente. Rico, con la que Obregón coincidió en varios proyectos a lo largo de las últimas décadas no escatima en elogios a su amiga. «Ya ha pasado una semana, y ahora me siento con ganas y fuerzas para contaros quién es Ana Obregón. Me faltarían cuentas en Twitter, así que voy a dar unas pinceladas, las suficientes para que sepáis quién es Ana. En mi web le dedico una frase 'amiga, eres todo un misterio'», comienza explicando en su perfil de Twitter. 

«La conocí en A las 11 en casa y pronto me di cuenta de que Ana estaba siempre de buen humor. La vi rodar con lesiones, dolores fuertes, incluso un día vino con fiebre muy alta y jamás se quejó ni puso mala cara. Ana era un cascabel, por donde pasaba el cachondeo estaba asegurado. Y si la estaban maquillando y llegabas tú porque tenías una escena antes que la suya, se levantaba para que te sentaras y te maquillaran a ti sin que nadie le dijera nada. Esto puede parecer una chorrada, pero en nuestro mundo en el que hay 'muy famosos' que hacen cosas de 'muy famosos', no es habitual que hagan cosas normales que denotan compañerismo. Ana nunca necesitó alimentar ego con chorradas de ese tipo», prosigue. 

«Pasó el tiempo y, como somos casi vecinas, compartimos gimnasio, así que nos manteníamos al día una de la otra. Y en el gimnasio Ana seguía siendo ese cascabel, siempre risas y buen rollo con todo el mundo. A veces me mosqueaba tanta alegría, sobre todo cuando yo tenía un mal día y ladraba a tutiplén. Recuerdo una noche navideña en su casa, hizo una fiesta», prosigue la actriz. 

«A continuación llegó Ellas y el sexo débil: era SU serie. Escrita por ella y en la que se había volcado poniendo una ilusión que arrasaba con todo. María Barranco, Isabel Gaudí y Teté Delgado completaban el grupo de mosqueteras. Ana seguía siendo la misma que conocí años atrás: una niña de ojos llenos de chispitas y enormes ganas de divertirse en el cuerpo de una mujer. Se preocupaba por todo: '¿Han comido los técnicos el bocata? Igual hay que cortar', 'estáis cansados? paramos?'. Por eso la gente la quería tanto. Y porque nos hacía reír, mucho. A día de hoy, me sigo preguntando cómo es posible no haberla visto nunca quejarse ni poner una mala cara después de tantos años. Y llegó el cataclismo: la serie fue un desastre de audiencia y nos comunicaron que se cortaba el rodaje en el capítulo 8. Yo, como buena pisciana con tendencia al drama, llegué a plató acongojada y pensando cómo estaría Ana de destrozada», narra. 

María Barranco, Ana Obregón, Beatriz Rico y Teté Delgado, protagonistas de «Elllas y el sexo débil»
María Barranco, Ana Obregón, Beatriz Rico y Teté Delgado, protagonistas de «Elllas y el sexo débil»

«Llegué en plan Lady McBeth, y me la encontré con el buen humor de siempre. Era ella la que estaba levantando ánimos a la gente! Cuando me vio (yo estaba casi llorando), me dijo: “tú estás bien? Tu familia está bien?», recuerda. «Entonces, todo está bien”. Seguía riendo y haciendo bromas para mantener el ánimo en el equipo. Ahí recuerdo que me di cuenta de que esa mujer, tan delgadita ella, era un tanque. Pero un tanque de los irreductibles. En ese cuerpo pequeño cabían una fuerza», añade. 

Beatriz Rico incluso relata cómo la buena relación con Ana Obregón se deterioró por culpa de ella misma. «Ella se portó muy bien conmigo. Yo no puedo decir lo mismo, y me avergüenzo por ello. Por razones que no vienen al caso, un día me porté fatal. Fui injusta con ella y le dije algo muy feo que no se merecía y de lo que me arrepentí enseguida. Le hice pagar en ese momento por mis problemas. Maldito genio el mío! Sentí tanta vergüenza de lo que hice, que no le pedí perdón a tiempo. Cuando pasó el tiempo y por fin dejé la cobardía de lado le dije 'perdóname'. Ella me contestó 'anda, mujer! Si ya ni me acordaba... todos tenemos malos momentos'. Y volvió a ser la amiga de siempre. Sin reproches, sin rencores. Ésa es Ana», describe. 

La actriz vuelve al presente para recordar las imágenes de los últimos días en los que Ana Obregón, en los momentos más difíciles de su vida dedicó varios momentos a dar las gracias a los fotográfos a las puertas del apartamento de Barcelona y del tanatorio: «Habéis visto la foto de la semana pasada en la que baja la ventanilla del coche para dar las gracias a los fotógrafos con una sonrisa llena de dolor después de llegar de Barcelona y de lo que había sucedido? En esa sonrisa dolorida se condensa la esencia de Ana. Ésa es ella».

Y resume su hilo en una frase: «Por todo esto nunca nadie habla mal de ella. Qué vamos a decir, si los que la conocemos sólo tenemos motivos para darle las gracias!». «En esta semana he pensado tanto en ella y he rezado tanto por ella que necesitaba contaros todo lo que mi cabeza ha 'macerado'. He visto cómo la gente siempre quiere estar con ella, porque todos nos sentimos mejor cuando Ana está cerca. Mejora nuestras vidas. Creo que a eso se le llama 'tener ángel'. Y ella lo tiene. Y ahora, más que nunca», finaliza Beatriz Rico. 

El homenaje de Ana Obregón a su hijo

Ana Obregón afronta estos primeros días de duelo arropada por su familia, tras trasladarse a casa una de sus hermanas para afrontar estos duros momentos. Aunque tras su escueto «Se apagó mi vida», que publicó horas después de conocerse que su hijo Álex había muerto del cáncer contra el que llevaba luchando más de dos años, no ha vuelto a hacer más declaraciones, sí que ha cambiado la biografía de su perfil de Instagram en lo que parece una especie de homenaje a su único y querido hijo. Donde antes se podía leer «la felicidad es ese instante entre una putadita y la siguiente», ahora lo ha cambiado por «Mamá de Aless», junto a un corazón roto. 

Tanto su familia como el padre de su hijo, Alessandro Lequio y su mujer, Ana Palacios, siguen muy pendientes de la actriz. Estos días se les veía llegar para visitarla con el semblante muy serio. Lequio aún sigue luciendo en muchas ocasiones la camiseta azul con un detalle en blanco de su hijo, que se puso tras su muerte en Barcelona. 

Su hermano Clemente le dedica una canción

Clemente Lequio, el hijo mayor de Alessandro Lequio y Antonia Dell'Atte, se mostró muy apenado en los últimos días por la muerte de su hermano. «ocos momentos juntos, pero buenos, privados y sin compartir hasta ahora. Cuanto ma?s miro tus fotos me pregunto como es posible, porque la vida puede llegar a ser tiene tan injusta? No mereci?as esto. Nadie merece este dolor», decía hace unos días. Ahora le compuso una canción titulada Your angel. «Tema especial y trabajo completado en estas últimas semanas», explicaba en Instagram. 

Ana Obregón y Alessandro Lequio despiden a su hijo rotos de dolor

Martín Bastos

La expareja ha estado rodeada de un pequeño grupo de familiares y amigos entre los que estaba la novia del joven, Carolina Monje

Vestidos de riguroso luto, con mascarilla, cabizbajos y del brazo, así han llegado al cementerio de La Paz, en Alcobendas, Ana Obregón y Alessandro Lequio para enterrar a su hijo Álex Lequio, que murió el pasado miércoles a causa de un cáncer en Barcelona. Allí se había trasladado hace unos dos meses para probar un nuevo tratamiento que pudiese frenar el sarcoma de Ewing que sufría, y que finamente no pudo superar y acabó con su vida a los 27 años. Y también muy solos, ya que las restricciones por la crisis sanitaria del coronavirus han impedido que muchos familiares y amigos no pudiesen acercarse a darle el último adiós al joven ni una palabra de aliento a sus más allegados. En las inmediaciones del cementerio se ha podido ver, según la revista ¡Hola! a María Palacios, la mujer de Alessandro Lequio, las hermanas de Ana Obregón, Celia y Amalia, la novia del joven, Carolina Monje; y su prima Celia Vega-Pinochet, a la que estaba muy unido y dedicó la última publicación en su Instagram. También a Nacho Fernández-Ansorena, socio de su empresa Polar Marketing. 

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