Señalan que el caso del trabajador de una granja en Holanda está en estudio y será difícil determinar si se infectó con los animales
22 may 2020 . Actualizado a las 09:07 h.«Según los nuevos resultados de una investigación preliminar sobre las infecciones por covid 19 en las granjas de visones, es posible que se haya producido un contagio de visón a humano. También se desprende de esta investigación que los visones pueden tener covid-19 sin mostrar síntomas». Así se pronunció el Gobierno holandés a través de un comunicado, ante la alarma desatada por el que pudiera ser el primer ejemplo de transmisión, detectado, de animales a personas. No será fácil confirmar ese extremo. En todo caso, los expertos recuerdan, una vez más, que se trata de un episodio puntual, en un contexto muy concreto, y que está por demostrar.
El profesor Juan José Badiola considera que es «una novedad relativa» porque «se sabe que los mustélidos, entre ellos los hurones y visones, son receptivos a este virus». Repasa la secuencia de los hechos: «En una granja, que es un recinto cerrado al que no se accede fácilmente, aparece un trabajador que, supuestamente, no tenía síntomas y de repente los ha desarrollado. Se sospecha que algún visón contagiado, o el ambiente de la propia granja, hubieran sido los responsables».
Subraya que el caso está en manos de investigadores de la Universidad de Wageningen, «que son muy fiables y lo están analizando». Insiste en que, de momento, es una hipótesis, y habría que hacer también «una trazabilidad al referido trabajador, por si hubiera podido estar en contacto con alguna persona que también estuviese infectada por el covid-19».
Mecanismo molecular
Pachi Clemente, director científico de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales, hace una digresión sobre el contagio: «Al final, es un mecanismo molecular. Los virus tienen una llave para entrar en las células, y las células una cerradura. En China han realizado estudios en los que han visto que esa cerradura en los gatos y en los hurones, y por extensión en este caso las de los visones, que son de la misma familia, es más parecida a la de los humanos. La de los patos, los perros o los cerdos es distinta, y el virus no es capaz de abrirla».
Observa que, biológicamente, es posible que un visón contagie a un humano: «Si infecta a otros visiones es porque está eliminando virus, por ejemplo, al toser, en la saliva. Si la deja en un comedero, un trabajador entra en contacto con ella y luego se toca... Pues podría ser». Pero será muy difícil demostrar que el origen de la infección es ese y no otro, si «viene de los visiones o de la gente con la que estuvo en contacto este trabajador en la calle. Y el mecanismo principal es siempre entre personas».
La Universidad de Wageningen confirma en su página web que la investigación está en marcha y que «se han recogido muestras de animales enfermos y sanos y también se han tomado de aire y polvo en las cercanías de las granjas». Al propio tiempo, anticipa que «no se ha encontrado ningún virus en las muestras de aire exterior».