La Guardia Civil afirma que antes del 8M el Gobierno conocía el peligro de contagio

El informe entregado a la jueza sostiene que la manifestación no debió realizarse

Vista general de la manifestación del 8M en Madrid
Vista general de la manifestación del 8M en Madrid

Madrid / La Voz

El informe de la Guardia Civil entregado a la jueza Carmen Rodríguez-Medel sostiene que el Gobierno y las autoridades sanitarias conocían el riesgo de contagio masivo por el coronavirus cuando autorizaron la manifestación en Madrid del 8 de marzo por el Día Internacional de la Mujer. Y concluye que «a partir del 5 de marzo no se debería haber realizado ninguna manifestación/concentración de personas en la Comunidad de Madrid». 

Iglesia evangélica

Congreso prohibido por «pandemia» El atestado revela que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el director del Centro de Coordinación de Alertas Sanitarias, Fernando Simón, prohibieron a los representantes de la Iglesia Evangélica, en una reunión mantenida el 5 de marzo, celebrar un congreso al que se preveía la asistencia de 8.000 personas. «Simón les explicó la situación de grave crisis sanitaria que atravesaba España». Al día siguiente, 6 de marzo, Simón les indicó que el congreso «no se puede celebrar de ninguna manera», les dijo que «ya en ese momento se conocían 22 casos de contagios en España» y que «se trataba de una pandemia a escala internacional». 

Marcha autorizada

Simón dice que se haga lo que se quiera» Los agentes encargados del informe destacan que el 7 de marzo Fernando Simón dijo que si su hijo le preguntara si puede ir a la manifestación del 8M «le diré que haga lo que quiera». A juicio de la Guardia Civil, eso indica que «se puede ir sin peligro al acto central del 8-M y sin embargo prohíbe el desarrollo de un congreso evangelista dos días antes». 

«Consciencia del peligro»

Llamadas telefónicas ocultadas a la jueza Según el informe, la Delegación del Gobierno en Madrid «tenía conciencia del peligro que suponía la celebración de reuniones y manifestaciones en fechas previas a la declaración del estado de alarma». Reseña la existencia de llamadas telefónicas para que los convocantes cancelaran concentraciones previstas ante «la grave situación sanitaria generada por el covid-19». En algunas de esas llamadas se utilizaron «expresiones imperativas». Y esas llamadas no fueron transmitidas por la Delegación del Gobierno a la jueza, lo que lleva a considerar «la posible intencionalidad en que las mismas no figuren en ningún registro oficial» y «el amplio conocimiento de la Delegación del Gobierno de los riesgos que comportaba la celebración de las concentraciones». 

Duque lo admitió

«Conocía la gravedad desde enero» Los agentes sostienen que el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, «reconoció en la tercera semana del mes de marzo de 2020 la gravedad del coronavirus desde el mes de enero del 2020», y aseguró que ya el 2 de febrero se hicieron «cambios legales para reducir los plazos que culminaron en el Real Decreto de Estado de Alarma». De ello deducen los agentes que «el Gobierno ya conocía desde el mes de enero la gravedad real de la epidemia del coronavirus».

Marlaska acudió a la marcha del Día de la Mujer junto a otros ministros y la mujer de Sánchez 

El esfuerzo de movilización del Gobierno bipartito para convertir las marchas del 8 de marzo en un éxito, a pesar de la rivalidad desplegada en los días previos entre el PSOE y Unidas Podemos a cuenta de la aprobación de la Ley de Igualdad. A aquella cita acudieron buena parte de los ministros de las dos partes del Gobierno. Fernando Grande-Marlaska lo hizo acompañado de otros compañeros de gabinete como Isabel Celaá, Carolina Darias, Carmen Calvo o Nadia Calviño, además de Begoña Gómez, la mujer del presidente, Pedro Sánchez, con la que compartió la pancarta con el lema «Mujeres libres.

De aquella foto, acabaron padeciendo el covid-19 las ministras Calvo y Darias, así como la mujer del presidente y al menos dos familiares del matrimonio Sánchez-Gómez. Marlaska ha secundado el argumento oficial de Moncloa para intentar desvincular las concentraciones del 8M de la expansión exponencial de la pandemia.

Cs recuerda los informes de Interior falseados sobre los ataques en el Orgullo 

El dirigente de Ciudadanos y portavoz en el Congreso de los Diputados, Edmundo Bal, también pidió la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por el «inmenso daño» que, a su juicio, está causando a las instituciones. «Todo mi reconocimiento a Laurentino Ceña. Muchas gracias por su dignidad y su servicio a los españoles. A Marlaska debería darle vergüenza el inmenso daño que está causando a nuestras instituciones. Quien debe dimitir es él», escribió Bal. En Cs recordaron que Marlaska ya fue acusado de falsear los informes por las agresiones a varios de sus líderes en el Día del Orgullo del año pasado.

Vox tacha el relevo en la Guardia Civil de «purga propia de un país totalitario» 

La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, tachó de «purga» la destitución del jefe de la Guardia Civil de Madrid, Diego Pérez de los Cobos, una decisión que le recuerda «a regímenes totalitarios». Además, Macarena Olona, diputada, en el Congreso, denunció que el comportamiento de Grande-Marlaska con los mandos de la Guardia Civil muestra «soberbia» y «falta de escrúpulos», arrastra «traumas y complejos», y espera ver «engrilletado» a Marlaska por su «ilegítima intromisión» en el poder judicial.

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