La Justicia alemana cree que un preso asesinó a Madeleine McCann en el Algarve

PATRICIA BAELO BERLÍN / CORRESPONSAL

ACTUALIDAD

ANDREW WINNING | Reuters

El principal sospechoso tiene 43 años y antecedentes por pederastia y violencia sexual

05 jun 2020 . Actualizado a las 19:57 h.

La última esperanza de la familia McCann se llama Braunschweig. 13 años después de que su hija Madeleine desapareciera del complejo turístico portugués en el que pasaban las vacaciones sin dejar rastro, la justicia de esa ciudad situada en el centro de Alemania tiene la única llave para resolver uno de los casos que más conmocionó a Europa hace una década y que ha protagonizado más de 2.000 diligencias policiales desde entonces. En una breve comparecencia ante la prensa, los fiscales de Braunschweig comunicaban ayer que parten de la base de que la niña británica está muerta, y creen que el autor de su asesinato podría ser un hombre de 43 años que cumple actualmente condena en una prisión de Alemania por varios delitos, entre otros, de violencia sexual.

Con ello, la fiscalía de la ciudad donde se encuentra la última residencia del sospechoso, y por tanto encargada de las diligencias, confirma las informaciones difundidas la jornada previa por la Oficina Federal de la Policía Criminal (BKA), después de que la británica Scotland Yard lanzara la voz de alarma y el Reino Unido reabriera el caso. El sospechoso, identificado como Christian B. por el diario Bild, se encontraba cerca del complejo turístico de los McCann el día en que desapareció la pequeña, que por entonces tenía tres años. «Es un ciudadano alemán que vivió entre 1995 y el 2007 en el Algarve casi de manera continua. Allí residió en una casa situada entre Praia da Luz y Lagos durante un tiempo y tuvo trabajos ocasionales en la hostelería y la gastronomía», explicó Christian Hoppe, de la BKA.

Violación a una septuagenaria

Christian B. está preso hoy en la ciudad de Kiel, que se encuentra en el norte de Alemania. Según filtraron varios medios, debido a una violación que cometió en Portugal en el 2005. Su víctima fue una mujer estadounidense de 72 años a la que ató, pegó, agredió sexualmente y robó. No fue detenido y procesado hasta diez años después, a raíz de las pruebas de ADN realizadas en un cabello hallado en el lugar de los hechos. De acuerdo con el semanario Der Spiegel, el sospechoso acumula un amplio historial delictivo con unos 17 casos, desde delitos contra la propiedad a robos, pasando por tráfico de drogas. Su primer juicio sexual data de 1994, cuando tenía 17 años y fue sentenciado por abusar de un niño en Baviera. El último relacionado con menores fue por posesión de pornografía infantil en 2016.

La fiscalía de Braunschweig afirmó que trabaja estrechamente con la policía metropolitana británica y la policía judicial portuguesa. Pese a que se negó a ofrecer más detalles sobre la identidad del individuo, por tratarse de una investigación en curso, sí pidió la colaboración ciudadana. Agentes de los tres países buscan ahora testigos para intentar esclarecer dónde estuvo el sospechoso el 3 de mayo de 2007 entre las 21.10 y las 22.00 horas de la noche, cuando Maddie desapareció mientras sus padres cenaban con amigos en un restaurante cercano. Las pistas más recientes parecen ser los dos vehículos de Christian B., un Jaguar XJR 6 de color oscuro y una furgoneta VW Westfalia de tono claro con la que pudo haber secuestrado a la pequeña.