Pablo Isla: «En Inditex sabemos actuar en contextos económicos complejos»

La compañía responde a sus primeras pérdidas con una inversión de 2.700 millones

;
Inditex obtiene un resultado trimestral negativo por primera vez en su historia Menos 409 millones de euros, una cantidad que se hubiera mitigado hasta situarse en los -175 si la compañía no hubiese provisionado 308 millones de euros para la ejecución del plan de impulso del canal online y la actualización de tiendas.

Redacción / La Voz

Inditex reveló este miércoles los efectos de la pandemia del covid-19 en sus cuentas del primer trimestre: las ventas entre el 1 de febrero y el 30 de abril cayeron un 44 % frente al mismo período del ejercicio anterior, situándose en 3.303 millones de euros, una cantidad conseguida a pesar de que en esos meses llegó a estar cerrado hasta el 88 % del parque total de tiendas.

Por primera vez desde que salió a bolsa en el 2001, la compañía registró un resultado negativo: menos 409 millones de euros en el trimestre, una cantidad que se hubiera mitigado hasta situarse en -175 si la compañía no hubiese provisionado 308 millones de euros para la ejecución del plan de impulso del canal on-line y la actualización de tiendas.

«En Inditex preferimos actuar en contextos positivos económicamente, pero ya estamos habituados a dirigir el negocio en contextos complejos, como en las anteriores crisis», subrayó Isla ante los analistas.

Transformación

Plan multimillonario. El directivo explicó el plan para los próximos dos años con el que se intenta acelerar y ampliar la estrategia de transformación digital.

Adelantó que se invertirán 1.000 millones de euros para el impulso de la actividad on-line y otros 1.700 millones para la correspondiente actualización de la plataforma integrada de tiendas, con la incorporación de herramientas tecnológicamente avanzadas. Inditex diseña en estos momentos una plataforma digital propia (Inditex Open Platform) sobre la que pivotarán todas las operaciones digitales de la compañía. Al final del período, en el 2022, tendrá una red de entre 6.700 y 6.900 tiendas totalmente modernizadas. 

Los objetivos

450 aperturas y 1.200 cierres. Para llegar a este objetivo, la multinacional mantendrá su política de cierre de tiendas pequeñas y obsoletas a cambio de abrir otras de mayor tamaño, por lo que el crecimiento del espacio bruto será del 2,5% anual. Así, mientras las aperturas del grupo brutas se situarán en torno a 150 tiendas anuales en el período 2020-2022 (un total de 450 al final del plan), el número de establecimientos a clausurar oscilará entre 1.000 y 1.200 entre este año y el próximo. De ellas, bajarán la verja entre 250 y 300 en España. Zara será la que más tiendas físicas pierda, con entre 250 y 300 locales. Pull & Bear se deshará de entre 140 y 165, y Bershka perderá entre 135 y 160.

Inditex, que a 30 de abril contaba con una red de 7.412 establecimientos, explicó que los cierres se centrarán en tiendas que están en el final de su vida útil, sobre todo de los formatos jóvenes y cuya venta se puede recuperar en tiendas cercanas y on-line. Isla insistió en que este plan de optimización es una continuación de lo que se venía haciendo desde el 2012, y que se ha aplicado con más intensidad entre el 2017 y el 2019. Todas las tiendas que se cerrarán, matizó, son rentables, pero la medida se toma porque «la visión es a largo plazo.

¿Y las plantillas?

La estabilidad es el objetivo. Sobre la posibilidad de que este programa de cierres afecte a los trabajadores, la compañía aseguró que las plantillas permanecerán estables y, al igual que a lo largo del período 2012-2020, se ofrecerán nuevos puestos a todos los empleados de los establecimientos absorbidos para cubrir las nuevas necesidades generadas por la integración on-line y los envíos individualizados a clientes.

Este plan, indicó Isla, «supone culminar el proyecto cuyas bases se han ido sentando progresivamente con importantes inversiones desde el 2012, que va a transformar significativamente el perfil de la empresa. El objetivo de aquí al 2022 es adelantar la implantación total de nuestro concepto de tienda integrada, cuyo futuro estará vinculado al servicio permanente al cliente allá donde se encuentre, en cualquier dispositivo, y en todo momento».

El confinamiento

Las ventas «on-line» se disparan. De acuerdo con la información aportada a la CNMV, las ventas on-line de la multinacional han crecido un 50 % en el trimestre, con un incremento del 95 % en el mes de abril respecto al año anterior. El margen bruto se ha mantenido en el 58,4 % de la facturación, «lo que refleja la capacidad de reacción del modelo de negocio para ajustarse a la demanda, con un inventario que a cierre del trimestre fue un 10 % inferior al ejercicio anterior». «La plena integración del stock -explicó Isla a los analistas- fue la clave de estos meses. Nuestra venta on-line creció de manera muy relevante porque pudimos utilizar el stock de tienda para satisfacer la demanda de nuestros pedidos por Internet» Y remarcó: «Hubiera sido imposible ofrecer nuestros productos on-line sin esta integración».

Dispuestos para invertir

5.752 millones líquidos. Los gastos operativos se han reducido en un 21 %, «fruto de la activa gestión de control, lo que no ha impedido que la compañía haya contribuido a ayudar en la emergencia sanitaria poniendo financiación específica y todos sus recursos logísticos para trasladar desde China a Europa más de 120 millones de unidades de equipamiento médico y sanitario de diferentes donaciones públicas y privadas, incluidas las de la propia Inditex».

Pese a los reveses, la compañía destaca su fortaleza financiera neta, ya que tiene en disposición de invertir 5.752 millones de euros, frente a los 6.660 de hace un año.

El peso de Internet en las ventas, escalando posiciones

El 85 % de la facturación de la multinacional procede de las tiendas físicas y el 15 % restante, del canal on-line. La multinacional espera que las ventas a través de Internet se incrementen hasta el 25 % de las totales en el 2022.

 

Respecto al segundo trimestre, la compañía informó de que las ventas se han ido recuperando paulatinamente a medida que se han ido abriendo mercados. China, Japón y Corea ya están recuperando los niveles de operaciones del pasado ejercicio.

En su informe al mercado, la compañía matizó que las tendencias de venta han comenzado a mejorar en mayo, «aunque todavía no se encuentran en niveles normales». El 8 de junio Inditex tenía abiertos 5.743 puntos de negocio, el 78 % del total, e informó de que la venta en tienda y on-line a tipo de cambio constante en la primera semana de junio bajó un 34 %, aunque en aquellos mercados en los que las tiendas estaban plenamente abiertas (54 % de las totales) el descenso fue del 16 %. Preguntado por España, Isla destacó que «la buena noticia es la apertura de todas las tiendas el pasado lunes, por lo que es prematuro hablar de evolución».

Pospone un año el pago del dividendo extraordinario a los accionistas

La junta de accionistas que se celebrará el 14 de julio de manera «preferentemente» telemática tendrá que aprobar un dividendo ordinario de 0,35 euros por acción -en el 2019 fueron 0,66-, que serán desembolsados el próximo 2 de noviembre.

En su comunicación Inditex asegura que su política de dividendos «se mantiene intacta, con un pay-out del 60%, así como el complemento de un dividendo extraordinario total de 0,78 euros por acción, cuya distribución estaba prevista para los años 2020 y 2021, y que pasarán a repartirse en el 2021 y el 2022. Esta medida significa que los accionistas de la compañía tendrán que esperar un año para recibir una retribución extraordinaria.

Una acción esta ya descontada por los analistas, que argumentan que se corresponde con la prudencia tradicional de la empresa. Califican de lógica la decisión de la compañía de no abrir su cajón de liquidez, en el que tiene casi 5.800 millones, y no tienen duda de cuando llegue la recuperación la multinacional volverá a retomar el importe con el que había retribuido a sus accionistas.

Comentarios

Pablo Isla: «En Inditex sabemos actuar en contextos económicos complejos»