El juez del caso Villarejo sugiere que Iglesias destruyó la tarjeta del móvil de su exasesora

Mateo Balín MADRID | COLPISA

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Confirma la retirada de su condición de perjudicado por qué guardó «meses» el dispositivo de Dina, una «omisión» que influyó en la investigación del robo

18 jun 2020 . Actualizado a las 01:00 h.

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, instructor del caso Villarejo, confirmó este miércoles la retirada de la condición de perjudicado del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, en la pieza separada que investiga el robo del teléfono móvil de su exasesora Dina Bousselham.

En su recurso, al que se opuso la Fiscalía, Iglesias sostenía su condición de víctima de un delito de descubrimiento y revelación de secretos, trazando una conexión entre el encargo de la sustracción del móvil con fines políticos, la publicación en el medio OK Diario de imágenes procedentes del terminal y el papel del investigado José Manuel Villarejo, a quien sitúa como ejecutor del plan para perjudicarle.

El juez explica que al inicio de la investigación el líder de Podemos tuvo la condición de perjudicado, pero a medida que ha ido evolucionando la instrucción y con la aportación de datos nuevos se ha revelado un escenario diferente que conduce a revocar dicha condición de perjudicado.

García Castellón argumenta, en primer lugar, que Iglesias tuvo en su poder la tarjeta del teléfono antes de que se crearan los archivos hallados en poder de Villarejo. En este sentido, la investigación, dice el juez, ha acreditado que recibió la tarjeta el 20 de enero del 2016 y que no se han encontrado en poder del excomisario preso dispositivos con esa información anteriores al 14 de abril de ese año.

Como segundo argumento, indica que Iglesias ocultó a su exasesora la posesión de la tarjeta hasta meses después, «con consecuencias para el esclarecimiento de los hechos investigados». Este comportamiento, continúa el instructor, se manifiesta incompatible con la dimensión que el recurrente pretende dar a la sustracción de la tarjeta.

«Pasividad»

El juez considera importante remarcar que el recurrente recibió el dispositivo de manos de Antonio Asensio, presidente del Grupo Zeta, y no le dijo nada a Dina pese a saber que contenía información personal e íntima y que, además, la tarjeta había sido obtenida de forma ilícita.

Para el juez, esta «pasividad» resulta incoherente con las manifestaciones realizadas en sede judicial por Iglesias y apunta que la «omisión» del vicepresidente tuvo influencia en la investigación de los hechos que Bousselham pretendía esclarecer. Por último, la resolución explica que éste devolvió a la perjudicada la tarjeta dañada, que incluía imágenes de capturas de intervenciones del líder de Podemos en grupos de mensajería.

Además, el juez explica que Dina declaró en sede judicial que Iglesias sabía lo que había dentro de la tarjeta porque él mismo se lo dijo. «Es probable que este último apunte pueda ser la clave para entender no solo porque Iglesias no devolvió la tarjeta a la señora Bousselham, sino lo más relevante; el estado en que se la devolvió», concluye el instructor.