Asegura que volverá a anular el programa que protege a jóvenes indocumentados
20 jun 2020 . Actualizado a las 10:21 h.El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció este viernes que volverá a intentar cancelar el programa migratorio conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) después de que el jueves el Tribunal Supremo rechazase su primera tentativa de revocarlo.
En un mensaje en Twitter, el mandatario indicó que «en breve» enviarán «documentos mejorados» en los que se atenderán los requerimientos del alto tribunal, que dio la razón a los abogados que defienden los derechos de cerca de 650.000 jóvenes indocumentados que llegaron al país ilegalmente de la mano de sus padres y que están protegidos actualmente por este amparo.
En su opinión, este jueves «no se perdió ni ganó nada», y solo fue un punt, es decir, una jugada utilizada en fútbol americano para mandar la pelota a campo contrario y alejar así el peligro.
«He querido cuidar a los beneficiarios del DACA mejor que los demócratas, pero durante dos años se negaron a negociar. Han abandonado el DACA. Según la decisión [del Supremo], los demócratas no pueden hacer ciudadanos a los DACA. ¡No ganaron nada!», dijo Trump en su tuit.
El fallo del Supremo fue visto como una inesperada victoria por los cientos de miles de jóvenes inmigrantes amparados contra la deportación, aunque muchos ya advirtieron de que no se podrían fiar de que Trump no volviera a intentar cancelar el programa aprobado en el 2012 por su predecesor, Barack Obama, a pesar de la popularidad del DACA, incluso entre los republicanos.
Presión al Congreso
Trump anunció en septiembre del 2017 que cancelaba el DACA bajo el argumento de que así ponía presión al Congreso para que demócratas y republicanos alcanzaran un acuerdo sobre este amparo migratorio que concede permiso temporal de trabajo y residencia para los jóvenes que llegaron al país siendo niños.
Sin embargo, las demandas contra su decisión fueron llegando y finalmente el caso aterrizó en el Supremo, que este jueves no entró a considerar el programa en sí mismo, sino el procedimiento seguido por el Gobierno en su intento de anularlo.
En opinión del alto tribunal, la «rescisión total» de la Administración Trump del DACA fue «arbitraria y caprichosa», aunque dejó la puerta abierta para que el Gobierno intentara de nuevo cerrar el amparo si daba una explicación más detallada.
La decisión no sentó nada bien a Trump, que sufrió otro revés el lunes después de que el Supremo negara la razón a la Casa Blanca en un fallo que protege de la discriminación laboral a las lesbianas, gais, transexuales, bisexuales, intersexuales y queers.
«Ráfagas de escopeta»
«Estas decisiones horribles y políticamente cargadas que salen del Tribunal Supremo son como ráfagas de escopeta en la cara de las personas que se enorgullece de llamarse republicanos o conservadores», escribió Trump en Twitter el jueves.
EE. UU. conmemora el fin de la esclavitud en medio de la mayor tensión racial vivida en las últimas décadas
Estados Unidos conmemoró este viernes, la festividad del Juneteenth, el aniversario del final de la esclavitud en el estado de Texas. La conmemoración de este episodio histórico llega este año en medio de episodios de tal tensión racial que Donald Trump tuvo que retrasar a hoy sábado su esperada reaparición pública ante sus simpatizantes en la ciudad de Tulsa (Oklahoma), prevista inicialmente para el viernes, para no herir sensibilidades al comparecer en un día tan señalado precisamente en el escenario, en 1921, de una de las mayores masacres contra la población negra de la historia del país.
El Juneteenth evoca el día en que la declaración de emancipación firmada por el presidente Abraham Lincoln en 1863 se hizo efectiva en Texas, el último de los estados en proclamar la decisión, dos años después del decreto. Un total aproximado de 250.000 esclavos de raza negra fueron liberados en ese estado el 19 de junio de 1865.
Sin embargo, la celebración de este año llega tras casi un mes de marchas por todo el país contra la muerte, el pasado 25 de mayo, del ciudadano de raza negra George Floyd durante una detención policial en Mineápolis.
Por una fiesta nacional
Las protestas han impulsado un movimiento para conseguir que el Gobierno estadounidense convierta el Juneteenth en una fiesta nacional. Aunque son 46 los estados norteamericanos que reconocen el 19 de junio como un día de asueto, solo Texas lo reconoce como oficial y la iniciativa nacional se antoja muy difícil: el Gobierno estadounidense tardó casi 30 años en adoptar el Día de Martin Luther King, la conmemoración oficial del asesinato del mayor activista por los derechos civiles de la historia del país.
«Pero sí que es verdad que estamos más concienciados que nunca sobre el racismo en este país», explica el presidente de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés), Derrick Johnson. «Hay un reconocimiento por parte de las empresas estadounidenses de que existe un racismo estructural que han ignorado durante décadas, y la comunidad afroamericana se ha dado cuenta de ello», añade.
El presidente Trump tenía previsto regresar este viernes a escena con su primer mitin tras el fin de la cuarentena. Y el lugar elegido ha sido Tulsa, lo que provocó la consternación primero y la indignación después. Tulsa fue el escenario en 1921 de una de las mayores matanzas contra la comunidad afroamericana de la historia de Estados Unidos.
Entre el 31 de mayo y el 1 de junio de ese año, un ataque de la población blanca contra el mercado de Greenwood —considerado uno de los núcleos económicos de la ciudadanía negra del país— dejó entre 75 y 300 fallecidos de raza negra.
El mitin se celebrará finalmente hoy, sábado, y para evitar posibles incidentes, el Ayuntamiento de Tulsa ha impuesto el toque de queda en la ciudad.