El Real Madrid no falla y gana al Mallorca

Óscar Bellot

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Oscar J. BarrosoAFP7Europa

Victoria de los blancos que les permite seguir al frente del campeonato

25 jun 2020 . Actualizado a las 08:36 h.

El Real Madrid sigue aferrando el volante de la Liga. Los blancos se impusieron a un Mallorca que prolongó su vía crucis a domicilio en el Alfredo Di Stéfano y descuentan otra fecha más en su batalla codo a codo con el Barça por echarle el lazo al título. Un gol de fantasía de Vinicius y otro de Sergio Ramos a balón parado que hubiese autografiado el mismísimo Messi dieron el triunfo al equipo de Zinedine Zidane, que con menos brillantez de la que reclamaba su atractiva apuesta de partida pero con el oficio imprescindible para ser campeón, dio otro paso en su esprint por engrosar las vitrinas de Chamartín.

Sin Casemiro para barrer en la medular, Zidane optó por un once ultraofensivo con Hazard, Bale, Benzema y Vinicius de una tacada. Cuatro virgueros llenos de desborde, creatividad y pegada para desarbolar la zaga del Mallorca, el equipo más goleado de Primera y el peor visitante del campeonato que agudizó sus penurias pese a fajarse con honor y sigue acercándose al pozo de Segunda. Atrevido y sorprendente, el marsellés cargó pólvora de sobra para aniquilar la retaguardia bermellona, con tres centrales que se desabrigaron en un pestañeo. Centró Mendy, domó con el pecho Benzema y tiró a matar el lionés para que Reina sacase jugándose el tipo, como a renglón seguido haría de puños a un zurdazo de Bale desde la frontal del área. El galés, que no partía de titular desde el empate con el Celta a mediados de febrero, fue laborioso en labores de intendencia, pero pasó casi desapercibido arriba a excepción de ese latigazo. Con pistoleros de categoría, se mascaba trabajo a destajo para los arqueros. A la doble réplica de Reina respondería Courtois poniendo a prueba la resistencia de sus guantes en un violento golpeo de Baba y luego negando el paso a Lago Junior, su bestia negra en Son Moix.

La ausencia de Casemiro ensanchaba la distancia entre líneas, con espacio para correr. Trataba de aprovecharlo el Mallorca, pero los mejores velocistas estaban del bando local. Así llegaría el primer gol del equipo de Zidane, gestado en una carga de Carvajal sobre Dani Rodríguez en la que los visitantes reclamaron falta del lateral y culminado por Vinicius picando al palo largo con la diestra después de que Modric cediese con maestría. Revisó el VAR sin que Iglesias Villanueva enmendase a Melero López. Suficiente para atizar las brasas de la polémica.