El euro perjudicó al bolsillo de los españoles

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Dado Ruvic | Reuters

Alemania y los Países Bajos han sido los grandes beneficiados de la introducción de la moneda única

05 jul 2020 . Actualizado a las 10:42 h.

A pesar de que el 64 % de los españoles creen que el euro ha tenido efectos positivos para el país, persiste cierto mantra en los hogares y las barras de bar de que «con la peseta se vivía mejor». El eterno debate entre los nostálgicos de la rubia y los euroentusiastas cobra vigor cada vez que una crisis atropella la economía. La del covid-19 no ha sido una excepción. Las zancadillas de algunos socios del euro, como los Países Bajos, a las iniciativas que podrían poner coto a las disparidades dentro de la unión monetaria han acentuado ese sentimiento de rechazo hacia una moneda que no logrado cosechar la simpatía de su antecesora. Ahora bien, ¿qué hay de cierto en eso de que el euro ha perjudicado a los bolsillos de los españoles?

Los informes periódicos que emiten las autoridades europeas apuntan hacia un aumento de la prosperidad. Salvando los años de crisis, el producto interior bruto (PIB) español ha aumentado desde que el euro entró en circulación. Los salarios también, aunque en menor medida que los precios, engordados con el famoso redondeo que obligó a los españoles a pagar más del doble por una barra de pan. Entonces, ¿por qué está tan extendida esa sensación de que se ha perdido capacidad adquisitiva? Porque, de forma intencionada o no, en los cálculos sobre los beneficios que ha traído el euro se sobreestiman los beneficios para las exportaciones y se obvian otros indicadores como el reparto cada vez más desigual de la riqueza y la brecha en términos de competitividad entre los países ganadores y los perdedores del euro.

Cada español ha cedido 5.031 euros desde que la moneda única irrumpió en nuestras vidas, según cálculos del think tank alemán Centro para la Política Europea (CEP). Sus expertos publicaron en el 2019 un polémico informe en el que cuantifican las pérdidas en la prosperidad del país en 224.000 millones de euros, concentradas en los años de la crisis. Antes del 2011, el saldo era positivo, lo que indica que el problema no radica en la moneda única, sino en su gobernanza.