Iglesias reúne hoy a su ejecutiva y la dirección amenaza a los críticos y disidentes
17 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.En su primer contacto tras las elecciones en Galicia y País Vasco, el PSOE y Unidas Podemos celebraron ayer una reunión de la comisión permanente de seguimiento del acuerdo de coalición para blindar su pacto y evitar que los malos resultados de la formación de Pablo Iglesias en ambos comicios y el estancamiento de los socialistas se traduzcan en una elevación de las tensiones internas en el Ejecutivo. O, al menos, para establecer mecanismos capaces de gestionarlas cuando surjan sin que eso afecte a la estabilidad del acuerdo. La reunión fue la tercera entre ambos socios del Gobierno de coalición y la primera tras el levantamiento del estado de alarma provocado por el covid-19.
Dos reacciones muy distintas
Tanto el PSOE como Unidas Podemos aseguran que el resultado electoral no influye en la coalición porque el Gobierno no se presentaba a las elecciones y porque ambos comicios tienen unas especificidades territoriales sobre las que no cabe extraer conclusiones de ámbito nacional. La reacción de ambos partidos a los resultados del pasado domingo fue sin embargo muy distinta. Mientras el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, compareció la misma noche de los comicios reconociendo que los datos no fueron los esperados, pero marcando distancias con la debacle de Unidas Podemos, y la ejecutiva socialista se reunió el lunes para poner en valor la reedición del pacto con el PNV en el País Vasco, el partido morado todavía no ha hecho un análisis interno de su descalabro en Galicia y País Vasco.
Será hoy, cinco días después de las elecciones que certificaran el peor resultado histórico de Podemos, cuando el partido morado reúna a su ejecutiva para analizar las causas de lo que el propio Pablo Iglesias calificó como una «derrota sin paliativos».
«No nos temblará la mano»
El secretario general prefirió enfriar el debate ante la fuerte contestación de los sectores críticos que fueron apartados de las direcciones territoriales, que le culpan del mal resultado, y retrasó por ello hasta hoy la reunión del consejo de coordinación estatal que debería haberse celebrado el pasado lunes. Pero el secretario de Organización estatal, Alberto Rodríguez, ya señaló a los críticos y disidentes lo que pueden esperar. «No nos va temblar la mano a la hora de proteger a la organización, cueste lo que cueste», escribe en un artículo en el periódico La Última Hora, órgano del partido dirigido por Dina Bousselham, en el que reivindica la «valentía» de Podemos para tomar «decisiones clave» frente a quienes «se creían intocables, acumulando tras mucho tiempo un poder inmenso e invisible basado en la amenaza, el chantaje, la arbitrariedad y el favoritismo».
No asumirán responsabilidades
Iglesias y el resto de la dirección del partido han permanecido prácticamente mudos desde las elecciones, con la excepción de un mensaje del secretario general en Twitter en el que reconocía el «fracaso» y llamaba a una «profunda autocrítica». Pero la reunión de hoy no augura sobresaltos, porque Iglesias tiene el control absoluto de la dirección tras haber apartando a todos los críticos. A la cita acudirán el candidato en Galicia, Antón Gómez-Reino, que permanecerá en su escaño en el Congreso tras no conseguir el acta en las pasadas elecciones gallegas, y Miren Gorrotxategi, cabeza de cartel en el País Vasco. Ambos, de absoluta confianza de Iglesias. La portavoz del partido, Isa Serra, ya descartó que el secretario general de Podemos asumiera cualquier responsabilidad por una derrota que no tiene «causas concretas».