Hacienda comunicó al juez en el 2018 que el rey emérito nunca declaró cuentas en el extranjero

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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Juan Carlos y el príncipe heredero de Arabía, Mohamed bin Salman, en una imagen del 2018
Juan Carlos y el príncipe heredero de Arabía, Mohamed bin Salman, en una imagen del 2018 MINISTERIO DE EXTERIORES DE ARABIA

El magistrado y el fiscal no vieron indicios suficientes para investigarlo

03 ago 2020 . Actualizado a las 18:16 h.

El Ministerio de Hacienda informó en septiembre del 2018 a la Audiencia Nacional de que el rey emérito Juan Carlos I no había presentado una declaración informativa «sobre bienes y derechos situados en el extranjero». Así lo confirma el juez Manuel García-Castellón en el auto por el que reabre la pieza denominada Carol, dentro del caso Tándem, que investiga las conversaciones grabadas por el excomisario José Manuel Villarejo con la examiga del rey Corinna Larsen y el empresario Juan Villalonga, en las que la expareja del emérito aseguraba que este disponía de cuentas en Suiza.

Un informe que no vio la luz

El juez Diego de Egea, encargado en aquella época del caso Villarejo, solicitó a la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) de la Agencia Tributaria que le informara sobre la situación de don Juan Carlos. Y, cuando recibió la información, archivó la pieza por falta de indicios sólidos. El informe de Hacienda, en el que se afirmaba que «el rey emérito no ha presentado declaración informativa sobre bienes y derechos situados en el extranjero (modelo 720)», no llegó a trascender por tanto al ser cerrado el caso. Pero la reapertura lo ha sacado a la luz. García-Castellón recuerda que Hacienda transmitió a De Egea que «tampoco hay constancia de que el rey emérito posea cuentas corrientes en el extranjero». Y explica que la Fiscalía Anticorrupción emitió un informe sobre las cuentas bancarias de Juan Carlos I en el que se dice que «los datos son notoriamente insuficientes para avanzar en la tramitación de esta pieza, pues aluden a una posible cuestión fiscal que no es susceptible de mayores indagaciones». La reapertura de la pieza Carol no obedece a la investigación sobre el rey emérito, sino a la citación como investigados de Larsen y Villalonga para determinar si la empresaria encargó al excomisario Villarejo espiar a una de sus asistentes.