El Santander sufre sus primeras pérdidas, de 10.798 millones, tras sanear sus cuentas por el virus

La Voz REDACCIÓN

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Sin tener en cuenta el ajuste contable, la entidad registró un beneficio ordinario de 1.908 millones entre enero y junio

29 jul 2020 . Actualizado a las 18:58 h.

El Banco Santander cerró el primer semestre del año con los primeros números rojos de su historia. La crisis del coronavirus obligó a la entidad a ajustar a la baja la valoración de su actividad en varios mercados, al verse reducidas las expectativas de crecimiento en mercados como el Reino Unido, Estados Unidos o Polonia. Se trata de una operación contable que, junto al ajuste de los créditos fiscales -las pérdidas que se pueden compensar ante Hacienda en los siguientes ejercicios-, alcanza un importe de 12.600 millones de euros, pero que «no tiene efecto en caja ni impacto en la liquidez, el riesgo de crédito ni el capital», destacó la entidad. Pero que provocó unas pérdidas de 10.798 millones entre enero y junio.

Sin tener en cuenta este ajuste contable, la entidad presidida por Ana Botín habría alcanzado unas ganancias de 1.908 millones, un 48 % inferiores a las del mismo período del año anterior, descenso en el que han sido claves los más de 7.000 millones provisionados para hacer frente a la pandemia (el mayor temor es un repunte de la morosidad, actualmente controlada en tasas del 6,5 % en España y del 3,2 % a nivel global).

Tras estos ajustes, el banco asume que cerrará el año con un resultado neto en negativo desde el punto de vista contable. «Habrá pérdidas contables», indicó el consejero delegado, José Antonio Álvarez, en la rueda de prensa de presentación de las cuentas. Sin embargo, el ejecutivo destacó que el resultado operativo, el que marca la actividad del negocio sin costes o ajustes extraordinarios como el acometido en la primera mitad del ejercicio, terminará «en positivo».