Madrid / Colpisa

Pedro Sánchez garantizó ayer a los militantes socialistas que no habrá impunidad para Juan Carlos de Borbón. El rey emérito, como «todo responsable público, debe rendir cuentas de su conducta», y esa regla no admite «excepciones», escribió el presidente del Gobierno en una carta a los afiliados de su partido. El también secretario general del PSOE recurrió a la comunicación epistolar para atajar los primeros avisos internos en desacuerdo con la solución de la salida de España.

Sánchez está de vacaciones desde el miércoles en la residencia La Mareta, en Lanzarote, un regalo del rey Hussein a Juan Carlos I en 1989, que la cedió a Patrimonio Nacional. Pero antes de irse firmó una carta para los 161.706 militantes de su partido, de acuerdo al censo cerrado para el 39 Congreso Federal del PSOE.

El líder socialista intenta sofocar las protestas, tibias por ahora, dentro de su organización por el trato dado al rey emérito y aseguró que no se va a buscar una solución indulgente para el anterior jefe del Estado. La rendición de cuentas ante los tribunales de justicia, subrayó, se producirá «sin excepciones». Además de la investigación judicial abierta en Suiza, la Fiscalía del Supremo estudia si hay materia para pedir al tribunal que abra una causa penal contra Juan Carlos de Borbón por blanqueo de dinero y delito fiscal después de su abdicación en junio del 2014.

Las voces críticas dentro del PSOE empiezan a salir de las casas del pueblo. Las Juventudes Socialistas, por ejemplo, emitieron un comunicado para puntualizar que son «una organización estatutariamente republicana que defiende el modelo de república (...) y aspira al establecimiento de este modelo de Estado». La organización juvenil del PSOE está liderada por Omar Anguita, diputado en el Congreso y miembro de la comisión ejecutiva del partido.

El líder del PSOE no está dispuesto a que se reabra en su partido el debate entre monarquía y república a partir de la conducta de Juan Carlos I. Pero esa dialéctica se ve estimulada por las rotundas posturas republicanas de Unidas Podemos, que siempre tienen eco entre la militancia socialista. «Ni monárquicos ni republicanos, somos constitucionalistas», defendía esta semana un miembro de la dirección del PSOE para soslayar la disyuntiva sobre el modelo de Estado.

«A las duras y a las maduras»

Una tesis que Sánchez plasmó en su carta. Los socialistas, recordó, defienden «la monarquía parlamentaria» en la medida que es «un elemento» del pacto constitucional, aunque «no todo el pacto». La Constitución es un todo, y ese texto, pilar sobre el que se asienta el sistema democrático, «no se puede trocear y seleccionar a capricho». En consecuencia, subrayó, los socialistas son «leales a la Constitución de principio a fin. Y la defenderemos a las duras y a las maduras».

El líder del PSOE instó a los suyos a no dejarse arrastrar ahora por los cantos de sirena contra la Corona a rebufo de las supuestas irregularidades del ex jefe del Estado. Hacerlo, advirtió, equivaldría a «regalar a los conservadores la exclusividad del legado constitucional».

Pedro Sánchez aceptó que no es fácil para un partido con «valores republicanos» mantener hoy la lealtad a la Corona, pero, como hizo el martes, apeló al argumento de distinguir entre personas e instituciones porque «una conducta irregular compromete a su responsable, no a la institución».

Varios dirigentes socialistas afirman que corresponde a la Casa Real decir dónde está el rey 

El presidente del Principado de Asturias, el socialista Adrián Barbón, afirmó ayer que la ciudadanía «tiene derecho» a conocer el destino del rey emérito tras su decisión de fijar su residencia fuera de España. En una entrevista en Onda Cero que recoge Efe, Barbón consideró que no le corresponde al Gobierno informar del destino de Juan Carlos. Preguntado por la postura de algunos partidos como Podemos, socio de Gobierno del PSOE que cuestiona la continuidad de la Monarquía, Barbón ha dicho que los partidos tienen «legitimidad plena» para abrir debates, algo que, sin embargo, no va a hacer el propio Ejecutivo.

Por su parte, el diputado del PSOE Odón Elorza considera que debe ser la Casa Real y el propio rey emérito «quién diga dónde se encuentra» y no cree que le corresponda hacerlo al presidente del Gobierno, informa Europe Press. Elorza defendió que la familia real y el rey se acojan a la ley de transparencia del 2013, de la que están exentos y que como el resto de cargos públicos se comprometan a declarar sus bienes y patrimonio. Elorza, en una entrevista en Radio Euskadi, manifestó que en este asunto sería «deseable» que la Casa Real «tomara la iniciativa».

Asimismo, la vicealcaldesa socialista de Valencia, Sandra Gómez, defendió ayer que el debate sobre la monarquía se dará en España «más pronto que nunca». Tras destacar que mantiene «la misma posición» de rechazo a la monarquía que en otras ocasiones, subraya que «en este caso las circunstancias pueden ayudar a empujar este debate».

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