El Reino Unido avanza en su acuerdo con Japón con el «brexit» estancado

Promete ayudas a las empresas de Irlanda del Norte para paliar los efectos del divorcio

La ministra de Comercio Internacional, Lizz Truss habla con el ministro de Exteriores nipón, Toshimitsu Motegi
La ministra de Comercio Internacional, Lizz Truss habla con el ministro de Exteriores nipón, Toshimitsu Motegi 10 Downing Street

londres / e. la voz

Cerca, muy cerca de lograr un acuerdo. Así se encuentran las negociaciones entre el Reino Unido y Japón para firmar un tratado de libre comercio que regule los intercambios entre ambas naciones, una vez que el próximo 31 de diciembre se materialice el brexit. Este sorpresivo avance -las conversaciones apenas se iniciaron hace dos meses- contrasta con el estancamiento en el que sigue la negociación entre Londres y los Veintisiete para definir su relación futura.

«Hemos llegado a un consenso sobre los principales elementos del acuerdo, incluidas disposiciones ambiciosas en ámbitos como los servicios digitales, de datos y financieros que van significativamente más allá del acuerdo UE-Japón», aseveró este sábado la ministra británica de Comercio Internacional, Lizz Truss, quien agregó que su «objetivo común es llegar a un acuerdo formal a finales de agosto». Las palabras de la funcionaria se produjeron al final de la visita de tres días que el ministro nipón de Exteriores, Toshimitsu Motegi, hizo a Londres.

El asunto agropecuario sigue siendo, no obstante, un obstáculo, según la BBC, que aseguró que un eventual pacto podría aumentar el comercio entre los dos países en unos 15.000 millones de libras (16.596 millones de euros) al año. Estos números, aunque elevados, apenas representan el 0,07 % del producto interior bruto (PIB) británico y no compensarán la caída del 5 % que sufrirá la economía del Reino Unido debido a su salida de la UE.

Alianza transpacífica

Un acuerdo con Tokio es fundamental para el primer ministro Boris Johnson y su estrategia postbrexit. En el 2019 el intercambio bilateral cerró en 31.400 millones de libras (34.740 millones de euros) con unas 9.500 empresas británicas exportando hacia el país asiático, según cifras del Gobierno de Londres. El Financial Times auguraba que un hipotético tratado comercial con Japón impulsaría a Downing Street a buscar un pacto con la alianza transpacífica, en la que están México o Australia, pues las posibilidades de que se pueda firmar un acuerdo con Estados Unidos en los próximos meses se antojan lejanas.

Pero mientras las conversaciones con Japón parecen marchar viento en popa, las que mantienen con sus otrora socios de la UE continúan en punto muerto. La próxima semana está prevista la nueva ronda de contactos entre los negociadores británicos y comunitarios, pero las posibilidades de que superen sus diferencias en torno a los derechos de los pescadores europeos a faenar en las aguas del canal de La Mancha o sobre las medidas para evitar la competencia desleal siguen siendo escasas.

A pesar de este panorama, el ministro del Gabinete, Michael Gove, declaró el viernes que estaba convencido de que Londres y Bruselas conseguirán un pacto. «Estoy seguro de que habrá un acuerdo, creo que ha habido un cambio de tono en las últimas semanas», declaró Gove a la prensa, sin ofrecer razones para su optimismo. El funcionario hizo sus declaraciones el viernes, durante una visita a Irlanda del Norte, donde anunció inversiones por 355 millones de libras (392 millones de euros) para facilitar el comercio entre las dos Irlandas una vez finalice el período de transición.

La ilusión británica fue rebajada desde Alemania. «Me gustaría ver más sentido de la realidad y pragmatismo», soltó el ministro germano de Exteriores, Michael Roth, también el viernes. Johnson se trazó como límite para lograr un acuerdo con la UE el inicio del otoño, pero semanas atrás el jefe del equipo comunitario, Michel Barnier, ya dio por descartado que esto se pueda conseguir.

Contra la inmigración ilegal

La histórica llegada de 235 inmigrantes ilegales a la costas británicas entre el jueves y viernes volvió a poner el asunto en la agenda. Así el ministro de Inmigración, Chris Philp, pidió ayer al Gobierno francés que tome las fotografías y las huellas dactilares de los inmigrantes ilegales para luego procesarlos si intentan la travesía nuevamente.

Conoce nuestra newsletter

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Comentarios

El Reino Unido avanza en su acuerdo con Japón con el «brexit» estancado