Unidas Podemos contradice a Sánchez y cuestiona la continuidad de la corona

El ministro Garzón vincula la crisis del rey emérito con la Jefatura del Estado


Madrid / Colpisa

«Lo que se juzgan son personas, no instituciones». Con esta frase zanjaba el pasado martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las aspiraciones de su socio de coalición para convertir el caso de Juan Carlos I, sobre el que todavía no pesa acusación concreta alguna en los tribunales, en una causa general contra la monarquía. Mientras el PSOE se empeña en preservar la institución y separar a Felipe VI de las acciones de su padre, Unidas Podemos apunta directamente a ella y quiere abrir el debate sobre un referendo sobre el modelo de Estado y su Jefatura. Entre monarquía y república. «Son instituciones, no personas», afirmó ayer el titular de Consumo, Alberto Garzón.

El coordinador de Izquierda Unida desoyó las apelaciones que Sánchez hizo a la unidad de la coalición en esta cuestión y exigió de nuevo el final de la institución ya que, a su juicio, «la clave no es si Juan Carlos es buena persona, sino cómo y sobre todo por qué pudo hacer lo que hizo».

El ministro morado utilizó su cuenta personal de Twitter para agrandar la grieta en la coalición gubernamental y reclamar una democracia que no se limite a «exigir moralidad a los dirigentes y representantes públicos», sino que disponga de «normas y reglas que impidan que cualquiera, por bueno que parezca, pueda convertirse en corrupto», y que «si llega el caso, se le pueda revocar del cargo».

Desde que la Casa Real anunciase la decisión de don Juan Carlos de marcharse de España, cercado política y judicialmente por varios escándalos financieros, la formación de Pablo Iglesias ha marcado perfil propio frente al PSOE en un intento por capitalizar el descrédito de una institución que pasa por sus horas más bajas.

Mientras se desconoce si Juan Carlos I continúa en Abu Dabi o si solo ha sido una parada en su viaje hacia otro destino -hay quien lo sitúa en Emiratos visitando a su amigo el rey Salman-, don Felipe abrió ayer su agenda oficial en Palma de Mallorca con una ronda de audiencia a las autoridades de las islas.

Silencio en Zarzuela

En la Zarzuela guardan silencio sobre el paradero del anterior monarca. Aseguran que pertenece a su «vida privada» y que será el propio don Juan Carlos quien anuncie su destino cuando lo considere conveniente. Fuentes de la Casa Real recuerdan además que el padre de Felipe VI anunció en junio del año pasado su retirada de la vida pública y que desde marzo no recibe ninguna asignación pública. Tampoco percibe ninguna pensión del Estado.

Lo único de lo que aún depende de las arcas públicas es su seguridad. Junto a Juan Carlos I viajan cuatro miembros de la Guardia Civil, que dependen orgánicamente del jefe de Seguridad de la Casa del Rey, pero son funcionarios del Ministerio del Interior. «Estamos hablando de quien fue el jefe del Estado en España, con lo cual su seguridad, evidentemente, concierne al Estado español», justificó el ministro Fernando Grande-Marlaska, que evitó dar más detalles sobre la seguridad del emérito.

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