Cayetana Álvarez de Toledo, una voz que incomodaba más al PP que al Gobierno

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa REDACCIÓN / LA VOZ

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Muchas de las intervenciones de la marquesa de Casa Fuerte eclipsaban los discursos de Casado en el hemiciclo y reavivaron el eterno debate sobre qué quiere ser el PP de mayor

18 ago 2020 . Actualizado a las 11:46 h.

El pasado mayo, después de que la portavoz del PP en el Congreso tildase a Pablo Iglesias de «hijo de terrorista», Alberto Núñez Feijoo levantó la mano para afearle el gesto a Cayetana Álvarez de Toledo. «La oposición no puede perder los papeles», aconsejó, al tiempo que exigió a su propio partido que no contribuyese a alimentar la crispación política en un momento en el que la única preocupación debería ser la gestión de la pandemia: «Basta ya de espectáculos parlamentarios». 

Los desencuentros de Cayetana Álvarez de Toledo Peralta Ramos (Madrid, 1974) con el presidente de la Xunta son solo uno de los síntomas de que la hasta hoy portavoz acabó por ser más incómoda dentro de su partido que para el Gobierno.

Muchas de las intervenciones de la marquesa de Casa Fuerte eclipsaban los discursos de Pablo Casado en el hemiciclo y reavivaron el eterno debate sobre qué quiere ser el PP de mayor: el regreso al discurso duro de los herederos de Aznar o la vuelta a la aparente moderación de los partidarios de Mariano Rajoy.