La OMS justifica las restricciones para viajar a España por la gestión de los rebrotes
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El director general de la Organización Mundial de la Salud carga contra la teoría de la inmunidad de grupo y pide solidaridad y colaboración internacional para que todos tengan acceso a una posible inmunización
18 ago 2020 . Actualizado a las 20:12 h.Las restricciones que imponen ciertos países para viajar a España se debe a que no está clara la política de gestión de los rebrotes. Así lo ha dado a entender este martes el asesor del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Bruce Aylward. «Nuestra posición es que se necesita saber quién está infectado, asegurarse de que esas personas son aisladas y que sus contactos son identificados y cumplen la cuarentena. La razón por la que los países están dictando restricciones de viaje es porque no saben si esto se cumple y no son capaces de manejar ese riesgo», señaló Aylward. «Para nosotros es difícil, como organización, ser muy prescriptivos y por eso presentamos consideraciones para que sean usadas por los responsables políticos cuando evalúan los viajes, quien debe viajar y cómo», comentó. España es el país que presenta las peores cifras de Europa, con más de 2.000 positivos registrados en las últimas 24 horas.
Por otra parte, desde la OMS señalaron que la supuesta inmunidad colectiva por la que apostaron países como Suecia, Estados Unidos o Reino Unido no debe ser una esperanza para nadie. Esto se debe a que las pruebas serológicas realizadas a nivel mundial apuntan a un nivel muy bajo de anticuerpos en la población, pero además, hasta el momento, se desconocen muchos aspectos claves sobre el funcionamiento de la respuesta inmunitaria, como, por ejemplo, su duración.
«Sabemos que menos del 10 % de la población mundial tiene evidencias de anticuerpos contra el SARS-CoV-2», dijo la responsable de la célula creada en la OMS para luchar contra la pandemia, María von Kerkhove. El dato proviene de los estudios serológicos realizados en cuarenta países para medir la presencia en el organismo de anticuerpos contra una enfermedad.
En áreas específicas donde el coronavirus ha circulado de forma intensa, como personal sanitario, los estudios han detectado anticuerpos entre el 20 % y el 25 % de la población. «Esto significa que una gran mayoría de la población en todas las regiones sigue siendo susceptible a infectarse. Por eso enfatizamos tanto que todos tenemos la responsabilidad de evitar contagiarnos y, si nos ocurre, evitar pasar el virus a otros», dijo Von Kerkhove.
Se ha afirmado que para que una inmunidad colectiva se produzca, entre el 60 % y el 80 % de una población tendría que haberse contaminado, pero siempre queda abierta la interrogante sobre la duración de esa protección.
En relación al rol que tendría una o más vacunas contra el COVID en el futuro, la OMS aclaró también que no se debe confundir «gente vacunada con gente protegida». Esto se debe a que, como explicó el asesor científico de la OMS, Bruce Aylward, «una vacuna podría funcionar en un 80 % de la gente o quizás en el 50 % o el 60 %».
Por otra parte, cada vez es más evidente la tensión mundial que existe alrededor de la vacuna del covid-19. No solo está la disputa de quién la fabrica primero, sino la de quién se hace con la mayor cantidad de dosis. Al respecto, se ha pronunciado el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, para pedir solidaridad y colaboración internacional de cara a la posible inmunización. Ha recordado que «nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo».
Tedros ha pedido a los países que «no repitan los mismos errores» del inicio de la pandemia, cuando la gran mayoría de Estados frenaron la exportación a otros países necesitados de recursos médicos, como mascarillas o test. «Tenemos que evitar el nacionalismo con la vacuna del covid-19», ha reclamado este martes en rueda de prensa.
El dirigente del organismo sanitario internacional ha relatado que en los primeros meses del coronavirus, cuando comenzó a extenderse por muchos países, se produjo un «gran aumento» en la demanda de equipos de protección personal, como mascarillas, batas, guantes y protección facial. A su juicio, el «nacionalismo de la oferta exacerbó la pandemia y contribuyó al fracaso total de la cadena de suministro mundial». «Durante un período de tiempo, algunos países se quedaron sin suministros clave, como para los trabajadores de la salud que se ocupaban de los casos. Y muchos países todavía no tienen suficientes», ha criticado.
En este sentido, Tedros ha insistido en que, «aunque los líderes desean proteger primero a su propio pueblo, la respuesta a esta pandemia debe ser colectiva». «Esto no es caridad, hemos aprendido por las malas que la manera más rápida de terminar la pandemia y reabrir las economías es empezar por proteger a las poblaciones de mayor riesgo en todas partes, en lugar de las poblaciones enteras de solo algunos países», ha reivindicado.
Para hacer referencia a la necesidad innegociable de que los países colaboren entre sí, el presidente de la OMS ha dicho: «Estamos todos tan interconectados. Como un pequeño ejemplo, la vacuna desarrollada en un país puede necesitar ser llenada en frascos con tapones que son producidos en otro, usando materiales para el vidrio de alto grado que solo está disponible en otro país. Tendremos que fabricar rápidamente miles de millones de dosis para llegar a todos los que necesitan la vacuna, lo que significa cientos de millones de viales de vidrio y formas de transportarlos eficazmente», ejemplificó.
Tedros ha explicado que, por ejemplo, una vez que se haya identificado una vacuna eficaz, el grupo de asesoramiento estratégico de la OMS formulará recomendaciones para su uso apropiado y justo. Así, se propone que la asignación de vacunas se lleve a cabo en dos fases. En la fase 1, las dosis se asignarán proporcionalmente a todos los países participantes simultáneamente para reducir el riesgo general. En la dos, se tendrán en cuenta las consideraciones de los países en relación con la amenaza y la vulnerabilidad.