El grupo conspiratorio QAnon emerge a la luz pública de la mano de Trump

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Un partidario de Trump sostiene un cartel de QAnon durante el mitin del presidente en Pensilvania
Un partidario de Trump sostiene un cartel de QAnon durante el mitin del presidente en Pensilvania Leah Millis | Reuters

Trump reconoció está semana su existencia sin amonestar a un grupo considerado una amenaza a la seguridad nacional

23 ago 2020 . Actualizado a las 10:04 h.

El presidente Donald Trump reconoció el pasado miércoles en rueda de prensa la existencia de uno de los grandes movimientos marginales que han alimentado su mandato: QAnon, un grupo de extrema derecha, de marcada tendencia antisemita y fundamentado en una retahíla de conspiraciones infundadas, considerado por el FBI y por múltiples estudios de expertos en terrorismo como una amenaza a la seguridad nacional por la radicalización de algunos de sus miembros.

Si QAnon tiene una cronología oficial, se puede decir que emerge un día en concreto: el 28 de octubre del 2017 en uno de los foros más activos del gran tablón de mensajes digitales 4Chan:/pol/ (por «políticamente incorrecto»). Allí, un usuario llamado simplemente Q, que se identificó como un integrante del Departamento de Energía con acreditación de seguridad, avisó de que Hillary Clinton estaba a punto de ser arrestada.

Q, que a día de hoy no ha sido identificado, publicó su mensaje en un entorno condicionado por el odio hacia la excandidata presidencial, comenzando por el germen que dio alas a su discurso: una conspiración llamada Pizzagate, amparada en la noción de que la exsecretaria de Estado formaba parte de un círculo de pedófilos cuyo epicentro se encontraba en una pizzería de Washington, llamada Comet Ping Pong. Allí, el 4 de diciembre del 2016, el joven Edgar Maddison Welch se plantó con un fusil de asalto y un revólver con el propósito de liberar a un grupo de niños que, según él, estaban retenidos en el local. Acabó entregándose a la Policía, condenado a cuatro años de cárcel -sin negar todavía algunos aspectos de la conspiración- y convertido en un mártir de la causa.