Bruselas sale en auxilio de España: 21.300 millones de euros para sufragar los ERTE

Cristina Porteiro
C. Porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

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Los préstamos deberán reembolsarse en un período de 15 años

25 ago 2020 . Actualizado a las 13:57 h.

España recupera el aliento, pero lo hace con las secuelas de la reclusión. Hay todavía 843.000 empleados que no han regresado a sus puestos de trabajo, según reveló el Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. Sobreviven protegidos por el paraguas de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Una red de seguridad tan imprescindible como onerosa. Se estima que su coste ascenderá a finales de septiembre a los 42.000 millones de euros. Una factura que España tratará de pagar a medias echando mano del los fondos del programa europeo SURE, (100.000 millones de euros), desplegado para financiar los esquemas nacionales de ayuda al empleo parcial.

La Comisión Europea anunció esta mañana que saldrá en auxilio del Ejecutivo español, que había demandado más de 20.000 millones de euros del fondo. Serán finalmente 21.300 millones los que se pondrán a su disposición si el Consejo autoriza la inyección de préstamos. «Tenemos que hacer todo lo que esté en nuestro poder para preservar los empleos y el modo de vida», justificó la presidenta de la institución, Ursula von der Leyen. La cuantía será suficiente para sufragar la mitad del coste de los ERTE hasta finales de verano, pero queda en el aire la posibilidad de una segunda entrega si, como exigen los sectores más golpeados por la crisis, esta red de seguridad se extiende hasta el año que viene. Al SURE solo le quedan 18.200 millones de euros por adjudicar después de haber comprometido un total de 81.400 millones a 15 países. España es el segundo que ha salido más beneficiado en la UE, solo por detrás de Italia (27.400 millones). «Los trabajadores están en una situación de enorme y permanente inseguridad y necesitan que les apoyemos para superar esta crisis», recordó el vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, antes de alentar a los Estados para que agoten estas ayudas «baratas» que se recaudarán una vez que la institución acuda a los mercados. El dinero no llegará a España hasta el otoño, como pronto, y lo hará en forma de préstamos a devolver en 15 años.

El apetito que han mostrado los países por el flamante fondo SURE y los préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) —hasta 200.000 millones de euros— contrasta con la aversión a recurrir al fondo de rescate (MEDE). Es el único de la tríada de instrumentos que sigue intacto. Los Estados rehúyen del organismo por su oscuro pasado, vinculado a las intervenciones de las economías rescatadas.

Nuevos puestos de trabajo

Mientras el Gobierno de Sánchez espera por el auxilio financiero, España trata de ponerse en pie. Aunque el ritmo de recuperación es más lento de lo esperado, el mes de agosto deja también cifras positivas como la de creación de empleo. Según los datos proporcionados por el ministro Escrivá, las afiliaciones a la Seguridad Social siguieron una dinámica positiva en agosto. En lo que va de mes «se han creado 132.000 empleos netos». Este volumen contrasta con el promedio de los últimos años (20.000). «Domina la recuperación del empleo perdido por el coronavirus frente al patrón estacional habitual de agosto», señaló en redes sociales.

Por ahora queda un reto mucho más complejo por delante: sacar del ERTE al 25 % de los empleados que siguen sin poder acudir a sus puestos de trabajo desde que España alcanzó el 29 de abril la cresta de la crisis. A pesar de que el número sigue descendiendo, lo hace a menor ritmo que en los meses de junio o julio. Existe todavía una bolsa de 150.000 trabajadores (18 %) en ERTE de difícil absorción porque se concentran en los sectores más afectados por la pandemia que apenas han podido facturar en lo que va de verano (agencias de viajes, turismo, transporte aéreo, servicios de alojamiento y actividades artísticas).