Vuelve el exceso de mortalidad en España, con 2.540 fallecidos de desfase en agosto

La Voz REDACCIÓN

ACTUALIDAD

Es el segundo país europeo con peores cifras, solo por detrás de Bélgica

30 ago 2020 . Actualizado a las 13:07 h.

Los datos constituyen uno de los grandes fracasos en la gestión mundial de la crisis del covid. Siendo un instrumento clave en una enfermedad infecciosa y, supuestamente, en tiempos del big data, la parcelación de las cifras según las regiones de diferentes países al margen del Gobierno central, las diferentes metodologías de conteo y la estrategia política para vender estos registros hacen muy difícil aproximarse de forma minuciosa al impacto del covid en vidas. Una de las formas más precisas de medirlo es la estadística de fallecidos totales calculando el exceso según las previsiones realizadas a partir de la tendencia apuntada en años anteriores. Según el Centro Nacional de Epidemiología, en España entre el 10 de marzo y el 9 de mayo se incrementó un 64,3 %: 43.556 muertes más de las esperadas. Después esa cifra fue descendiendo hasta situarse en parámetros prácticamente normales, con pequeños picos de subida. Pero a finales de julio, a medida que fueron incrementándose los brotes y los contagios en gran parte del territorio, el porcentaje volvió a subir. Sin incrementos tan espectaculares, pero con una factura evidente. Del 27 de julio al 15 de agosto hay un exceso de 2.540 fallecidos. En alguna ocasión la curva ha crecido en España debido a los efectos de una ola de calor. Pero este no es el caso. Desde el 13 de marzo al 26 de agosto hay casi 47.000 defunciones más de las previstas. El covid vuelve a llevarse vidas que no estaban en los cálculos.

Las conclusiones del informe del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (Momo) señalan que el exceso de mortalidad se concentra especialmente en los mayores de 64 años.

El Euromomo, la red europea de estadísticas que recoge la mortalidad de diferentes países del continente, muestra que, mientras la gran mayoría de estados logra mantener en julio y en agosto unos registros de fallecidos similares a los que se preveían, Bélgica y España, que ya mostraban los peores datos durante la etapa más dura de la pandemia, son los que muestran un mayor desajuste en el último mes, con una curva ascendente.