CaixaBank y Bankia sellan la fusión

Los consejos de ambos bancos dan luz verde hoy a la creación de un gigante con 650.000 millones en activos, del que el Estado controlará el 15 %


Redacción / La Voz

Fumata blanca en la banca. Justo dos semanas después de que saltaran a la luz los contactos entre CaixaBank y Bankia para fusionarse y crear el mayor banco de España, ya hay acuerdo. Todos los flecos están cerrados. Tanto, que está previsto que a las cinco de la tarde de hoy se reúnan -por separado, y de manera telemática- los consejos de administración de ambas entidades para dar luz verde a la operación. Una unión que lleva gestándose desde antes del verano y que alumbrará un gigante con más de 650.000 millones de euros en activos, un valor en bolsa de unos 16.000 millones, más de 51.000 empleados y de 6.700 sucursales, y un beneficio conjunto de 340 millones en el primer semestre del año.

Eso de entrada, claro. Porque, ya se sabe, lo que toda fusión que se precie persigue son las sinergias. Ahorrar costes. En las bancarias, sobre todo. Y eso se traduce en el cierre de cientos de oficinas y miles de despidos. En el caso de la que nos ocupa, los primeros cálculos apuntan a un ajuste de plantilla que podría afectar a más de 8.000 trabajadores tras la integración. En Bankia trabajan unos 16.000 empleados (128 de ellos en Galicia), mientras que en CaixaBank lo hacen 35.600, de los que 633 están en territorio gallego.

Y como en todas las fusiones, también en esta el elemento más complejo de resolver ha resultado ser la ecuación de canje. Esto es, cuántas acciones de CaixaBank se entregan por las de Bankia. O lo que es lo mismo, el precio de la operación. Y, en este caso, claro, el peso del Estado en el capital de la nueva entidad. No ha resultado fácil. Tanto es así que precisó de una reunión clave entre la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y el presidente de la Fundación La Caixa, el accionista mayoritario de CaixaBank, Isidro Fainé.

Fuentes financieras dan por hecho que Bankia controlará alrededor del 25 % del nuevo banco; y CaixaBank, el 75 % restante. De esta manera, indirectamente, el Estado se quedará con un 15 %. Lo hará a través del FROB, que tiene en Bankia un 62 % del capital como resultado del rescate millonario que recibió la entidad en el 2012. El peso de la Fundación en el futuro banco no bajará del 30 %. Lógico, si quiere conservar las ventajas fiscales de las que disfruta ahora.

Quince consejeros

También se da por hecho que en el futuro consejo habrá 15 asientos, dos de ellos reservados a Gonzalo Gortázar, actual consejero delegado de CaixaBank, que ocupará el mismo puesto en el nuevo banco, y a José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia y también de la futura entidad, con funciones ejecutivas, pero recortadas respecto a las de ahora. Ahora en el consejo de CaixaBank hay 16 representantes; y en el de Bankia, 13.

Absorción

Las negociaciones de los últimos días también han servido para afianzar la idea inicial de que el domicilio social del nuevo grupo esté en Valencia, aunque mantenga sedes operativas en Barcelona y Madrid, y la de que sea la marca CaixaBank la que se imponga. Lógico, se trata de una fusión por absorción.

Con todo, a la operación todavía le queda trecho por recorrer. Una vez logrado el visto bueno de los consejos, el siguiente paso será la convocatoria, antes de que acabe octubre, de las juntas extraordinarias de accionistas de ambas entidades. Fuentes bancarias consultadas por Colpisa prevén que sea a finales de año cuando CaixaBank integre en su estructura a Bankia. Las acciones de esta última repuntaron este miércoles otro 4 % (acumulan una subida del 43 % desde el anuncio de fusión), y las de la entidad de origen catalán se revalorizaron un 0,15 % (un 12 % en 15 días).

Una realidad a final de año

Si el proceso transcurre según lo previsto, con las autorizaciones de organismos como Competencia o los supervisores financieros, el nuevo banco será una realidad antes de final de año. Después llegarán los meses de las negociaciones para el ajuste de redes y personal, así como la integración tecnológica y la de sus oficinas, durante el año que viene.

Calviño ve «inevitable» que haya más concentraciones bancarias

«Probablemente inevitable», son las palabras con las que la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, se refirió este miércoles a la oleada de fusiones bancarias que se avecina. Justifica la responsable económica del gabinete de Sánchez que así debe ser para garantizar la solvencia del sistema financiero.

No solo en España. También en Europa. Porque a ojos de Calviño la consolidación en el Viejo Continente «es probablemente inevitable si queremos seguir contando con entidades que puedan afrontar con solidez los retos del futuro y muy particularmente la digitalización». Así de categórica se mostró la vicepresidenta tercera durante un encuentro de AmChamSpain.

Eso sí, advirtió Calviño que todas las operaciones tienen que respetar la competencia y los intereses de los consumidores. Y en este sentido lanzó un mensaje de tranquilidad al prometer que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) «adoptará las medidas necesarias» en cada caso para garantizar «que el sector financiero cumpla en el futuro el papel que le corresponde».

Fondo de recuperación

La ministra también insistió en que la colaboración público-privada será «absolutamente imprescindible» en la implementación de proyectos financiados con el Fondo de Recuperación europeo, que pretende lograr el «máximo impacto» macroeconómico. Además, descartó que la normativa que impide que empresas de países de fuera de la UE puedan hacerse con el control de entidades españolas de sectores estratégicos disuada a potenciales inversores, sino «todo lo contrario», ya que proporciona una protección similar a la de otros países.

CaixaBank amarra su poder en la fusión con Bankia a pesar de un mayor peso del Estado

j. m. camarero

La Fundación la Caixa tendrá al menos un 30 % de las acciones y el control de las líneas estratégicas

El encaje de bolillos de una integración como la de CaixaBank y Bankia ha resultado aún más complejo por la presencia mayoritaria del Estado en el capital de la entidad rescatada en la anterior crisis. Aunque, a falta de los últimos flecos, la operación está a punto de ser autorizada por los consejos de administración de ambas compañías: el reparto de poder de la nueva entidad supondrá que el peso de los actuales accionistas de CaixaBank represente alrededor del 74 % de la nueva firma; y Bankia, algo más del 25 % de la misma.

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Comentarios

CaixaBank y Bankia sellan la fusión